Villa Educación

Martes 23 de octubre de 2018


EL FUTURO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN LA EDUCACIÓN

El uso de la IA en la educación plantea preocupaciones legítimas sobre cómo se recolectan y usan los datos educativos.

En un estudio publicado por McKinsey Global Institute, expertos examinaron el papel de la Inteligencia Artificial (IA) en diversas industrias, entre ellas la educativa. Los analistas afirman que la implementación exitosa de la IA en la educación dependerá no sólo de aspectos técnicos, sino también de cuestiones éticas, por ejemplo, la gestión de los datos privados de los estudiantes.

El análisis "Inteligencia Artificial: ¿La siguiente frontera digital?" indaga las tendencias microeconómicas para comprender las fuerzas macroeconómicas que están afectando a los negocios y las políticas públicas. Los investigadores se centraron en cinco sistemas tecnológicos que emplean Inteligencia Artificial: robótica y vehículos autónomos, visión por computadora, lenguaje, agentes virtuales y aprendizaje automático. Las principales conclusiones son:

  • La inversión en IA está creciendo rápidamente, dominada por gigantes digitales como Google y Baidu. A nivel mundial, los gigantes tecnológicos gastaron entre 20,000 y 30,000 millones de dólares en IA en 2016.
  • La adopción de IA fuera del sector tecnológico se encuentra en una fase temprana o experimental. Pocas empresas la han desplegado a escala.
  • Los patrones de adopción ilustran una creciente brecha entre los primeros usuarios de IA y los demás.
  • La evidencia temprana sugiere que la IA puede aportar valor real y ser una poderosa fuerza disruptiva.
  • La dependencia de IA en fundamentos digitales indica que no hay atajos para las empresas. Las compañías no pueden retrasar su avance digital.
  • La IA promete beneficios, pero también plantea retos urgentes que incumben a empresas, desarrolladores, gobierno y trabajadores.

El estudio presenta posteriormente cinco casos de estudio en diferentes industrias: Educación, Salud, Manufactura, Comercio Minorista y Servicios Eléctricos. Nos centraremos en el campo de la Educación.

Las escuelas gastaron alrededor de $160 mil millones de dólares en tecnología educativa en 2016, y se prevé que la inversión crezca 17% anualmente hasta 2020. La participación de la IA en estas inversiones no ha sido medida, pero es muy probable que aumente.

"Las tecnologías de Inteligencia Artificial están bien adaptadas para el alcance de los objetivos cruciales de la educación, como mejorar la eficiencia y eficacia de la enseñanza, proporcionar educación para todos y desarrollar las habilidades que serán esenciales en el siglo XXI", señala el documento.

Aspectos destacados del futuro de la Inteligencia Artificial en la Educación:

  • La IA desempeñará un papel clave para mejorar la conexión entre los sistemas educativos y el mercado laboral.
  • La IA puede ayudar a detectar candidatos prometedores con credenciales menos convencionales.
  • Junto con los gobiernos, los educadores podrán utilizar datos personales, académicos y profesionales para asegurarse de que los estudiantes se beneficien con los cursos que eligen.
  • La IA podría mejorar el aprendizaje adaptativo y personalizado mediante la identificación de factores o indicadores de éxito para cada estudiante.
  • La IA podría capacitar a los estudiantes proporcionándoles control sobre su aprendizaje y retroalimentación sobre sus preferencias cognitivas y de comportamiento.
  • Los profesores podrán evitar tareas administrativas que requieren mucho tiempo, como supervisar y responder preguntas de rutina. Así, los maestros tendrían más tiempo para orientar y entrenar a los estudiantes.
  • Los avances en reconocimiento del lenguaje podrían expandir el uso de la IA para calificar trabajos más creativos, como ensayos y presentaciones.

El uso de la IA en la educación plantea preocupaciones legítimas sobre cómo se recolectan y usan los datos educativos, al igual que otros datos personales. Un riesgo potencial es que la IA pueda utilizarse para optimizar los mercados de trabajo sin tener en cuenta cuestiones sociales, tomar decisiones educativas en nombre de los ciudadanos y vender datos valiosos sobre las habilidades de las personas a empresas privadas o partidos políticos. Por lo tanto, proteger la privacidad de los datos de los individuos es crítico.






HORARIO DE INVIERNO

El domingo 28 de octubre inicia el horario de invierno por lo que deberás atrasar tu reloj una hora la madrugada del sábado 27.

Para la franja fronteriza de los Estados Unidos, Sonora y Quintana Roo, inicia el primer domingo de noviembre.

 Antecedentes y explicación.

De acuerdo a los lineamientos y disposiciones oficiales del Centro Nacional de Metrología, el horario de verano se aplica en todo el territorio mexicano con excepción de la franja fronteriza de los Estados Unidos y los Estados de Sonora y Quintana Roo, del primer domingo de abril a las 2h00 de la mañana al último domingo de octubre a las 2h00 de la mañana.

 

Responsabilidades sobre el Horario de Verano

La responsabilidad de establecer el horario de verano es del H. Congreso de la Unión. El CENAM (Centro Nacional de Metrología) genera y disemina la Hora Oficial para los Estados Unidos Mexicanos en los husos horarios establecidos en la Ley del Sistema de Horario en los Estados Unidos Mexicanos.

 

Sobre la uniformidad de la Hora Oficial

La Hora Oficial de los Estados Unidos Mexicanos se genera en base a la operación de una serie de relojes atómicos ubicados en el Centro Nacional de Metrología. La variabilidad de la Hora Oficial es cercana a 0.03 millonésimas de segundo por año y es independiente de las variaciones en la rotación terrestre.

NOTA: De acuerdo a la fracción IV del artículo 3 de la Ley del Sistema de Horario en los Estados Unidos Mexicanos, las islas, arrecifes y cayos quedarán comprendidos dentro del meridiano al cual corresponda su situación geográfica y de acuerdo a los instrumentos de derecho internacional aceptados.

El tiempo de los husos horarios mostrados en esta página, corresponde al valor del Patrón Nacional de Escalas de Tiempo mantenido en el Centro Nacional de Metrología.

 

La Hora Oficial en los Estados Unidos Mexicanos

La Ley de husos horarios, publicada en el DOF el día 29 de diciembre del 2001, establece la Hora Oficial en un punto determinado del territorio nacional en función de la posición geográfica. Así mismo, define las zonas horarias y la forma en que se relaciona la hora en cada zona con la hora del meridiano cero. Cabe indicar que la hora del meridiano cero está determinada por la escala de tiempo denominada Tiempo Universal Coordinado, UTC. Es oportuno indicar que la escala de tiempo UTC es generada por la Oficina Internacional de Pesas y Medidas (BIPM), que es una escala de tiempo para propósitos científicos y que es virtual (no existe una señal física asociada a dicha escala). En México la realización física del UTC está a cargo del Centro Nacional de Metrología la cual es denominada UTC(CNM).

El 4 de junio del 2007 en el Diario Oficial de la Federación (DOF) se publicó el establecimiento del Patrón Nacional de Escalas de Tiempo, a cargo del Centro Nacional de Metrología, el cual define el valor numérico de la Hora Oficial en los Estados Unidos Mexicanos en términos del UTC(CNM).

Por otro lado, la Ley Federal sobre de Metrología y Normalización (LFMyN) establece que el Sistema General de Unidades de Medida es el único de uso legal en el país, y que está integrado entre otras, por las unidades de medición de base o derivadas que apruebe la Conferencia General de Pesas y Medidas (CIPM), o aquellas que apruebe la Secretaría de Economía. La escala de tiempo UTC es reconocida por el CIPM como la referencia para el establecimiento de la hora en cada uno de los husos horarios internacionales. El Buró Internacional de Pesas y Medidas (BIPM) tiene la responsabilidad de generar la escala UTC. Es importante indicar, sin embargo, que dicha escala es el resultado de un proceso matemático por lo que no hay señal física alguna que defina de manera única dicha escala. Esto último implica que no es posible la aplicación directa del UTC en los procesos de sincronía. Por lo anterior, se requiere la “materialización” del UTC en cada nación, a fin de utilizar dicho patrón como referencia para la generación de la hora oficial. En México, el Centro Nacional de Metrología, CENAM, materializa la escala UTC. Dicha materialización es reconocida a nivel internacional como UTC(CNM).

La Hora Oficial en los Estados Unidos Mexicanos es la materialización de las escalas de tiempo que rigen en el territorio nacional y corresponden a la realización del UTC en nuestro país. El CENAM, como lo indican sus atribuciones en la LFMyN, establece el patrón nacional de escalas de tiempo, u hora oficial, y la Secretaría de Economía lo reconoce como tal (publicación del DOF del lunes 4 de junio del 2007), en virtud de la atribución que la LFMyN le otorga. La Hora Oficial en los Estados Unidos Mexicanos está definida en términos del UTC(CNM) de acuerdo a las siguientes relaciones:

   i.    Tiempo del Sureste = UTC(CNM) – 5

   ii.   Tiempo del Centro = UTC(CNM) – N

   ii.   Tiempo del Pacífico = UTC(CNM) – (N+1)

   iiii. Tiempo del Noroeste = UTC(CNM) – (N+2) 

Donde N es 6 horas para el horario de invierno y 5 horas para el horario de verano. El Horario de verano se aplica del primer domingo de abril a las 2h00 de la mañana al último domingo de octubre a las 2h00 de la mañana.






CONFERENCIA DEL PEDAGOGO MEXICANO ÁNGEL DÍAZ BARRIGA EN LA UBA (UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES)

“Debemos refundar la profesión docente para crear ambientes de aprendizajes”

Septiembre de 2018

Ángel Díaz Barriga profundizó sobre la necesidad de integrar los conocimientos para mejorar los aprendizajes, pero aseguró que el cambio no puede provenir de las instituciones sino de los docentes, quienes deben asumir la responsabilidad de vincular los saberes con la realidad.

El pedagogo mexicano Ángel Díaz Barriga disertó en Buenos Aires invitado por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) y la Secretaría de Asuntos Académicos de la UBA. Durante su conferencia, titulada “La integración curricular y didáctica en la formación profesional”, que también brindó en las Universidades Nacionales de San Luis y del Oeste”, destacó el rol del docente para crear mejores condiciones de aprendizaje, más allá de los cambios curriculares.

Doctor en Pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM, Díaz Barriga es especialista de referencia obligada en América Latina, cuyos principales aportes al campo de la investigación se ubican en el ámbito de la didáctica, el currículo y la evaluación educativa.

Durante la presentación en Buenos Aires, enfatizó sobre la necesidad de refundar la labor docente como el camino posible para fortalecer el vínculo entre lo que se enseña y las necesidades del campo profesional, y así lograr una mayor integración de los contenidos curriculares con las demandas del mundo actual.

Díaz Barriga comenzó presentando el marco conceptual de su investigación y fundamentó el trabajo que viene realizando en la actualidad. “El eje de mi pensamiento es cómo lograr articular y buscar un encuentro entre lo curricular y lo didáctico”, señaló. Destacó, a su vez, que entiende lo curricular como aquello que responde a una dimensión institucional que propone una determinada secuencia para el trabajo de los saberes quehay que conocer, con el objetivo de lograr la formación del sujeto. Mientras que la didáctica tiene que ver con el trabajo de los docentes.

El desafío que se plantea es cómo lograr una mayor integración entre los contenidos y la práctica de enseñanza, para lograr mejores condiciones de aprendizaje para los alumnos y mejores rendimientos educativos en función de las exigencias que la propia realidad impone.

La ponencia del referente mexicano es rica no sólo porque invita a los docentes a revalorizar su rol central dentro del sistema educativo, sino también porque establece que las transformaciones en los modos de enseñar son difíciles si no se jerarquiza lo pedagógico.

En toda su exposición, demostró, mediante casos y teorías pedagógicas, la necesidad de que el proceso educativo integre la transmisión del conocimiento con el planteo de los temas y los problemas primordiales, para que los alumnos no repitan de memoria lo aprendido, sino que puedan tener la capacidad de aplicarlos en su vida laboral y profesional.

En ese sentido, Díaz Barriga ejemplificó con un rasgo tan actual como provocativo: “Si nosotros buscamos en Google el término innovación curricular, la cantidad de registros que encontramos es pavorosa, pareciera que en todas partes estamos innovando. Sin embargo, si estamos llenos de innovación, ¿por qué cada vez tenemos más problemas en la educación de los alumnos?”

“¿Hay manera de pensar un cambio que tenga un mayor impacto en la formación profesional?”, se pregunta, para luego continuar: “¿por qué seguimos con los mismos planes de estudios diciendo que hacemos innovaciones?” Y resume que cuando uno habla de la necesidad de integrar los conocimientos entre las diferentes materias, es para que el alumno entienda que cuando aprende tiene que poder resolver determinados problemas profesionales.

Según Díaz Barriga, la salida institucional es inviable porque no puede esperarse que los cambios y la integración curricular provengan de las instituciones, dado que poseen tiempos más largos y una lógica de organización curricular que llevará generaciones poder accionarlas. Por ello, propone que el docente asuma, ante esta imposibilidad, la responsabilidad de avanzar en una integración curricular –entre saberes y la realidad-, y ayude a los estudiantes a aprender. “Desde la dimensión didáctica es más viable vincular los conocimientos con la realidad”, señaló.

“Estoy hablando de refundar la profesión docente para pasar del que enseña al que crea ambientes de aprendizajes. De una planificación por temas, pasar a una planificación por problemas a resolver. Ese es el reto que tenemos”, expresó, mientras invitó a los docentes a ser creativos, por ejemplo, en el uso y el lugar de la tecnología en las aulas.

Debemos establecer que la tecnología no deja de ser una herramienta. No hay que negarla. Hay que dejarla entrar en la institución educativa, pero tampoco la tecnología hace las cosas por sí sola, no es la salvación de todos. Dar computadoras es como dar cuadernos. ¿Para qué quiero el cuaderno y para qué quiero la computadora? Las tecnologías ya están en la forma de ser de los estudiantes. Nuestra tarea es ver cómo los convertimos en agentes que ayuden al aprendizaje y avanzar hacia una evaluación formativa”, afirmó.

Sin duda, los docentes que pudieron compartir la exposición de Díaz Barriga tuvieron la posibilidad de reflexionar sobre su rol, pero sobre todas las cosas pudieron asistir a la reivindicación de su labor. En tiempos de innovaciones, tecnologías, reformas y contra reformas, es saludable poder devolverle la centralidad al papel de los docentes en el proceso de aprendizaje. En definitiva, son ellos quienes pueden hacer de la escuela, la universidad, los planes de estudio y las tecnologías, herramientas para lograr ciudadanos críticos y capaces de intervenir plenamente en las sociedades actuales.






¿QUIERES DONAR TU CUERPO A LA CIENCIA?

Ciudad de México. 9 de octubre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). Cuando cursaba la preparatoria, Laura Echeverría solía bromear sobre la muerte con su familia. Ella y sus hermanos estudiaban en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y desde entonces la joven tenía tanto aprecio y respeto por su universidad que entre risas decía: "Cuando me muera voy a donar mi cuerpo a la UNAM, para que los estudiantes de medicina no anden penando por cuerpos". Hace ocho meses, Laura se inscribió formalmente en el Programa de Donación de Cuerpos de la institución.

Imagen cortesía del Programa de Donación de Cuerpos UNAM.

En China, Laura sería conocida como una maestra silenciosa, una persona que después de su muerte permite a los estudiantes practicar un trasplante de riñón, antes de realizar el procedimiento en un paciente vivo, o hace posible a un grupo de investigadores conocer la anatomía de un hígado graso.

Los maestros silenciosos regalan conocimiento y a la vez regalan vida, pues los jóvenes médicos podrán operar con mayor seguridad si practican en un modelo tan parecido a lo que encontrarán en la sala de cirugía de un hospital.

Diego Pineda, coordinador del Programa de Donación de Cuerpos.

Por fortuna, Laura no es la única maestra silenciosa en México, mil 430 personas decidieron donar sus cuerpos al morir y están inscritas en el Programa de Donación de Cuerpos de la UNAM.

Esta es una cifra esperanzadora, considerando que el programa inició hace dos años con 27 donadores inscritos, explica Diego Pineda Martínez, jefe del Departamento de Anfiteatro de la Facultad de Medicina de la UNAM y responsable del proyecto.

Durante el Primer Congreso Internacional de Donación de Cuerpos, Diego Pineda compartió los avances y retos que tiene por delante el Programa de Donación de Cuerpos que arrancó en 2016 en la UNAM.

 

Dos pasos para donar

Un cuerpo solo se puede donar en vida. Las personas que deciden donar su cuerpo a las ciencias médicas tienen que estar conscientes e informadas de su decisión. Por eso, en el Programa de Donación de Cuerpos de la UNAM es necesario que las personas con intención de donar reciban una charla por parte del equipo de trabajo.

“Hay gente que llega al programa tan entusiasmada por donar que quiere firmar de inmediato. Nosotros les decimos que nos permitan primero explicarles en qué consiste y que nos puedan dar su consentimiento realmente informados, y que si después de la plática lo quieren, pueden decidirlo allí mismo o pueden llevarse los papeles a su casa para tomar la decisión con calma”, explica Diego Pineda.

De hecho, este procedimiento cambió de 2016 a la fecha, antes se requerían tres pasos para inscribirse en el programa como donador de cuerpos, pero ahora solo se requieren dos: la inscripción electrónica y asistir a la charla. Esto mejoró gracias a los comentarios de los donadores, quienes externaron al equipo del programa que el procedimiento para inscribirse como donador era muy burocrático, pues en ocasiones tenían que ir a la universidad dos o tres veces.

“Algunos tenían que regresar dos o tres veces a la facultad y muchos nos decían, 'oye, me hago tres horas de camino y todavía tengo que volver varias veces'. También nos topamos con que muchos donadores tienen alguna enfermedad o están en silla de ruedas y es todavía más difícil que se trasladen. Ahora solo tienen que venir una sola vez y en algunos casos se pueden hacer visitas a los donadores que no se pueden trasladar”, comenta el médico.

Otra de las mejoras que tuvo el programa fue delimitar instalaciones propias, salones cómodos en los que los médicos y abogados puedan charlar con los donadores sin tener un escritorio frente o sin que las personas que quieren donar tengan que pasar por el anfiteatro, pues el programa depende del Departamento de Anfiteatro.

Con este logro, el equipo de trabajo, los donadores y sus testigos pueden platicar sobre el proceso de donación en una pequeña sala con sillones verdes.

Los testigos son una parte muy importante del proceso, señala Diego Pineda. El médico dice que durante dos años de trabajo han observado que los mexicanos respetan mucho las decisiones que sus seres queridos toman en vida, en relación al destino de su cuerpo al morir, siempre y cuando estén enterados de cuál era su voluntad.

El coordinador del programa explica que muchas veces los familiares no simpatizan con la donación de cuerpo completo, pero que al escuchar la plática comprenden las razones y respetan la decisión del donador. También sucede que después de escuchar cómo es el proceso de donación y del trato que se le da al cuerpo donado deciden donar ellos también.

 

Treinta maestros para miles de estudiantes

De los mil 430 donadores inscritos en el programa, 515 son hombres y 915 mujeres, y la mayoría tiene entre 50 y 70 años de edad, algo que sorprende un poco a Diego Pineda, pues en otros países son los jóvenes quienes más se inscriben en los programas de donación.

Otro fenómeno que lo sorprende es que en México la mitad de los donantes están solteros, 38 por ciento casados, siete por ciento viudos y cinco por ciento está en unión libre, pero en otros países la mayoría de los donadores son personas que han enviudado. El médico comenta que incluso vienen parejas o familias juntas para inscribirse al programa de donación.

Cuando una persona inscrita en el Programa de Donación de Cuerpo fallece, sus familiares dan aviso al equipo de trabajo de la UNAM, quienes se hacen cargo del traslado del cuerpo y, en su caso, de la incineración del donador.

Al día de hoy, el programa ya ha recibido en sus instalaciones a 30 maestros silenciosos, 30 cuerpos que permiten a los estudiantes tener una formación de excelencia.

Cada semestre llegan dos mil alumnos de nuevo ingreso a la Facultad de Medicina, en total, la licenciatura tiene aproximadamente nueve mil estudiantes y los médicos que cursan una especialidad después de la licenciatura son casi 11 mil. Gracias al Programa de Donación de Cuerpos, muchos de estos alumnos podrán elevar su nivel de destreza para la atención real de los pacientes, se podrán probar nuevos procedimientos quirúrgicos con seguridad y se podrá investigar la anatomía de los mexicanos, detalla Diego Pineda.

Y aunque 30 cuerpos suena poco es solo el inicio, pues la Facultad de Medicina tiene capacidad para trabajar con 800 cuerpos y el objetivo es colaborar con otras instituciones para que puedan también apoyarse con las donaciones.

De hecho, el programa ya colabora con diferentes instituciones, como el Instituto Nacional de Cancerología, para estudiar los cuerpos y conocer más de las enfermedades.

 

Trabajo de psicólogos, abogados y más

En el Programa de Donación de Cuerpos trabajan diseñadores, abogados, antropólogos, psicólogos, tanatólogos y programadores. Este es uno de los aspectos que más enorgullece a Diego Pineda.

Por ejemplo, los programadores diseñaron el sistema de registro electrónico que permite reunir el historial clínico de los donadores, pues muchos no tienen expediente clínico por tener servicios de salud privados y otros no tienen expediente completo, pues han sido derechohabientes de diferentes sistemas de salud —IMSS, ISSSTE, Seguro Popular.

Pero el programa no es lo único importante, los abogados se aseguraron de que esta base de datos cumpla con todos los requisitos de las leyes de protección de datos personales.

Por otro lado, psicólogos y psiquiatras evalúan a las personas con enfermedades mentales que quieren donar, para establecer si están en pleno uso de sus facultades mentales y no existe un tipo  de coerción para que donen. Así todos los especialistas cumplen una función fundamental en el programa.

 

Regresamos a la tierra

“Las personas que en vida donan su cuerpo para la ciencia y para la investigación merecen ser reconocidas”, dice Diego Pineda.

Y la forma en que el Programa de Donación de Cuerpos quiere reconocer a los donadores es con el proyecto Siembra el futuro. El logo del programa es un árbol que representa vida, y por cada persona que done su cuerpo, se sembrará un árbol dentro de un memorial con los nombres de los donadores que deseen quedar inmortalizados en ese bosque de vida.

“Logramos conseguir el terreno, ya está autorizado, será a un lado de la biblioteca. Como la universidad es patrimonio de la humanidad no se pueden realizar construcciones sin seguir un riguroso procedimiento, pero eso ya se hizo y la obra ya está por iniciar”, comenta el coordinador del programa.

Laura Echeverría sabe que en ese memorial habrá un espacio para su nombre y no duda en platicar a sus conocidos para animarlos a ser donadores.

 

“En un cementerio somos olvidados, se nos recuerda solo en fechas especiales. También eventualmente somos olvidados en el pensamiento de la gente. Entonces, una manera de seguir vigente, de perdurar, de dejar un legado, de ayudar y apoyar es donar el cuerpo. Así todas las partes de nuestro cuerpo van a ser respetadas, tratadas con dignidad y servir para la educación o para la investigaciones de muchas cosas buenas, para personas que tal vez ni vamos a conocer, pero vamos a ayudar. Yo les digo a las personas que lo hagan, porque es una garantía de ayudar, así que hay que hacerlo con ganas”.






FÍSICA Y FICCIÓN: LITERATURA QUE ROZA LA REALIDAD

Monterrey, Nuevo León. 8 de octubre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). Inspirado por los grandes científicos y su gran legado, así como por sus deseos de redactar cosas más allá de la rigurosidad académica y la terminología compleja, Carlos Ruiz Suárez escribió el libro titulado Física y ficción, donde busca romper los límites de la imaginación y la realidad, combinando datos biográficos de famosos eruditos de la ciencia con situaciones totalmente de la pluma del autor.

 

“Hace unos años escribí un cuento sobre un físico que se llama Foucault, que fue quien creó esta idea de la rotación de la Tierra con un péndulo, que se llama el Péndulo de Foucault. Estaba en París y escribí un cuento sobre el personaje, bastante biográfico, explicando en palabras sencillas en qué consiste el experimento, pero con ficción. Con la ficción es como se teje la historia. No sucedió exactamente como se cuenta en el libro, pero sí cuidé todos los demás datos”.

 

Una vez concluido este libro, el autor lo dio a leer a algunas personas, a las que les gustó. Tras eso, continuó escribiendo, incluyendo a personalidades como Newton, Marie Curie, Einstein, famosos por su obra en el campo científico.

 

“En el libro se presentan 10 cuentos, con narraciones sobre algunos de los físicos que todos deben de conocer en su formación.  Me tomó varios años, y descubrí muchas cosas. Me puse a leer y encontré que la hija de Marie Curie vivió 104 años, a diferencia de su hermana que murió de cáncer, como su mamá. Entonces decidí que ese cuento lo iba a escribir ella, y en el libro está en primera persona”.

 

El libro fue publicado por la Editorial Anillos de Luna, la cual fue fundada por el mismo Carlos Ruiz Suárez, y en la que tiene pensado publicar otros libros, así como a otros autores.

 

De científicos, por un científico… y para todo público

El libro Física y ficción consta de 10 cuentos, donde los físicos son los protagonistas y la ficción el hilo conductor. Además, cuenta con ilustraciones realizadas a mano por la artista gráfica Samantha Torres y puede adquirirse en este  enlace. https://www.revistac2.com/libreria/

 

“Los estudiantes de química, física, biología, los investigadores, son el público que más va a disfrutar el libro. Sin embargo, para mi sorpresa, lo han leído personas que no están en la ciencia y les ha gustado mucho. Creo que es para todo público, porque no es técnico, son cuentos que tienen historias que atrapan”.

 

Y es que Carlos Ruiz no es ajeno a las ficciones que escribe, pues él mismo forma parte de la comunidad científica. Es doctor por la Universidad de Waterloo en Canadá, es investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), unidad Monterrey, además de pertenecer, en nivel III, al Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

Sobre el reto de crear historias que no pasaron más que en la inventiva de su pluma, pero con personajes que valoraban mucho la rigurosidad y el apego total a los hechos, el autor comenta: “Esto es un experimento, a final de cuentas soy un físico experimental. Y no sé cómo podría explicar el proceso de creación de una obra así. Es como Boltzmann, que es el padre de la entropía y aparece en el libro, porque la vida es una constante lucha contra la entropía. Al estudiarlo, me di cuenta de que había estado en 1906 en la misma ciudad que James Joyce (escritor irlandés, autor de Ulises), y decidí que Joyce lo narrara. Ahí está la ficción, porque creo que jamás se conocieron”.

 

Recrear a los personajes, toda una ciencia

La trayectoria académica de Carlos Ruiz siempre lo ha tenido ligado a las teorías más complejas que desarrollaron sus personajes, pero salirse de ahí y, en cambio, adentrarse a descubrir a los actores principales desde la literatura, fue toda una experiencia.

 

“A Newton le va particularmente mal en el cuento que escribí sobre él. Newton es una persona que tuvo logros en la física y que aún utilizamos, pero es el arquetipo de un científico ambicioso y cruel, nada humano. Eso no lo sabía hasta que me puse a investigar sobre él, y por eso no escondo esa parte oscura”.

 

Conocer las teorías científicas de los personajes no fue suficiente, pues tuvo que investigarlos otra vez, pero ahora desde una perspectiva humana y personal.

 

“A uno de los científicos que más admiro es Maxwell, porque a mí una de las teorías que más me gustan es la electromagnética, que es la más excelsa que se ha hecho. Entonces ese es mi personaje favorito y, por tanto, es un cuento muy bonito”.