Villa Educación

Lunes 10 de diciembre de 2018


LITERATURAS DEL NORTE DE M√ČXICO, RETRATOS DE OTRO MUNDO

San Luis Potosí, San Luis Potosí. 3 de diciembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt).- “La categoría de literatura del norte es una de las categorías críticas más productivas, exitosas e interesantes de la literatura mexicana en las últimas décadas. En ese sentido, hay una enorme polémica en torno a la cuestión de qué debemos entender por norte o literatura del norte, y toda una serie de elementos que se adhieren a estas etiquetas. Como la idea de literatura del desierto que se manejó mucho en la década de 1980, y también la idea de una literatura fronteriza, etcétera. Todos estos elementos abren una serie de imaginarios en torno a los cuales se generan manifestaciones literarias que van más allá de lo que tradicionalmente se postula: que es una literatura del crimen organizado, por ejemplo”, afirma el doctor Daniel Zavala Medina.

Para el doctor en literatura hispánica por El Colegio de México y miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la exploración de las distintas vertientes que surgen en los estados del norte de México muestran la necesidad de cuestionar los prejuicios y las categorías para plantear si de verdad existe una literatura norteña aparte de la literatura mexicana en general.

 

“Mi convicción es que no hay una literatura del norte sino una serie de literaturas. Ahora bien, establecer una serie de características en torno a esas literaturas y establecer un corte de estas con las literaturas del centro o del sur, sería muy arriesgado. Pienso que lo que nos corresponde como labor crítica de los estudiosos de la literatura, es ver qué elementos están constituyendo estos fenómenos literarios en sus distintas manifestaciones. Una de las cuestiones que se postulan es que en las literaturas del norte hay una esencia enlazada con el asunto de un paisaje que normalmente es el desierto, además de la especificidad del lenguaje, y de un grupo poblacional con características muy propias”.

 

Sin embargo, esa visión es una perspectiva heredada del siglo XIX, y que el también profesor investigador de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (FCSyH UASLP) reconoce como útil para reflexionar que no se debe de pensar en las literaturas del norte como fenómenos aislados de otras manifestaciones culturales en México. Porque de lo contrario, esa perspectiva supondría la generación de especificidades culturales a partir de un paisaje, algo que en su momento entonaba con la estructura de las visiones nacionalistas de aquel siglo.

 

“Es un fenómeno complicado. Por ejemplo, estamos viviendo un periodo de crimen organizado en que el narcotráfico es muy visible, pero me parece que no podemos decir que la literatura del norte es fundamentalmente narcoliteratura. Creo que la visibilidad de esta literatura tiene que ver también con la visibilidad en los medios del fenómeno del narco, que podemos observar también en las llamadas narcoseries, que gozan de una gran popularidad, y que  son espejo de un fenómeno que ocurre y que se consume. Entonces resulta que algunas editoriales están promoviendo este tipo de literatura, pero también es un fenómeno que se genera como una especie de exotismo”.

 

Y eso es interesante porque el caso de la narcoliteratura pareciera a simple vista el producto de una realidad que solo se vive en ese norte mexicano, esa otra región cultural que separamos del centro y del sur del país. Cuando en realidad la violencia se encuentra en todos lados. Hecho que en el norte se nutre del contexto sociopolítico y económico que surge de nuestra vecindad con los Estados Unidos, y sus obsesivas exigencias para controlar la violencia y el crimen organizado dándole mayor visibilidad.

 

“Me parece que tenemos una buena cantidad de autores que sí nacieron en el norte mismo. En primer lugar, daría el nombre de Martín Luis Guzmán, quien nació en Chihuahua en 1887 y que nos dejó un par de obras fundamentales de la literatura mexicana como son La sombra del caudillo y El águila y la serpiente. En cuanto a literatura del norte más reciente, tenemos autores muy interesantes como Carlos Velázquez (El karma de vivir en el norte) o Julián Herbert (Canción de tumba), que aunque este último no nació allá, es una de las figuras más visibles del fenómeno. Me gusta mucho la obra de Daniel Sada (Casi nunca), David Toscana (El ejército iluminado), Luis Humberto Crosthwaite (Instrucciones para cruzar la frontera), es decir, tenemos un abanico de posibilidades muy, muy interesante”.

 

La visión femenina del norte: una literatura de violencia y resistencia

“Pienso que la literatura del norte se da en una región que tiene muchas leyendas tanto de México como de los Estados Unidos, y que ha sido romantizada o demonizada como tierra de violencia, matanzas y feminicidios. Y pienso que ahí hay algo que no se lee mucho ni en México ni en los Estados Unidos, pero que es algo que representa la cultura en esta región, donde hay mucho más que las leyendas tanto buenas como malas”, afirma la investigadora Madison Felman-Panagotacos, maestra en literatura y lenguas hispánicas por la Universidad de California Los Ángeles (UCLA).

La investigadora tiene un particular interés en el uso de la ficción como un medio de disidencia política en Argentina y México, lo que le ha llevado a indagar cómo es que los contextos socioculturales latinoamericanos condicionan de manera profunda, tanto en cine como en literatura (por ejemplo, ha trabajado sobre la representación del trauma infantil en la filmografía de Lucrecia Martel), las producciones específicas de ambas geografías. Así, se crean mundos pero también las fronteras de pensamiento, e incluso políticas se derrumban ante la literatura.

 

“La gente al leer, aprende. Y al aprender de una cultura nueva, es como si se expandiera su conocimiento y sabiduría, como sucedería por ejemplo si una persona que no vive en la frontera comienza a leer literatura sobre la vida cotidiana en la frontera. Pienso que esto puede permitir construir desde la literatura mejores relaciones entre los Estados Unidos y México, e incluso entre regiones dentro de ambos países”.

 






HISTORIA Y CIENCIA CON SABOR A CHOCOLATE

Guadalajara, Jalisco. 2 de diciembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). De cáscara dura, pulpa dulce y semillas amargas, el cacao es un fruto que puede protagonizar varias historias, ya sea con su pasado en Mesoamérica, como un tesoro robado y enviado a Europa, como un producto que endulza los paladares o siendo el manjar favorito de los dioses de las antiguas civilizaciones del continente.

Para comprender y debatir sobre este fruto, a veces amargo o dulce, distintos expertos y conocedores del cacao se reunieron en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) para brindar la charla “muy sabrosa” Chocolate: ciencia e historia del manjar de los dioses, donde además se platicó sobre la historia de este producto en nuestro país.

La maestra María Emilia Beyer Ruiz, académica de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia (DGDC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y conocedora de la ciencia y biología de este fruto, manifestó que desde su experiencia le tocó convivir con niños que no conocían el origen del chocolate, por lo que consideró importante destacar el papel del cacao en la historia.

Explicó que el nombre científico del árbol de cacao (Theobroma cacao) le fue atribuido por el sueco Carlos Linneo?, considerado padre de la taxonomía. Además, Beyer Ruiz señaló que este nombramiento junta significados como dios (Teo) y alimento (broma), lo que podría traducirse como un alimento o manjar de los dioses.

 

“El cacao pertenece a nuestra cultura, a nuestra historia y a nuestro modo de hacer las cosas, a nuestra propia identidad, y para el resto del mundo es un producto que gusta mucho, se vende bien y a todos nos gusta”.

 

El fruto del cacao tiene forma similar a un melón alargado, agregó Beyer Ruiz. Este cuenta con una cáscara dura que puede ser devorada por aves o primates, quienes se alimentan de la pulpa azucarada del fruto, abandonando las amargas semillas del interior, las cuales son dispersadas por los mismos animales cuando acaban de comer.

Además, la divulgadora científica enfatizó que es necesario conocer el origen y punto de domesticación del cacao. El fruto, ahondó, tiene sus orígenes en la selva mesoamericana, donde las antiguas civilizaciones empezaron a cultivarlo y aprovecharlo para consumir como bebida.

El chocolate contiene vitaminas B1, B2 y antioxidantes, recordó Beyer Ruiz; sin embargo, también es fuente de cafeína y teobromina, que ayudan a mantener al consumidor alerta: “Es un alimento que nos beneficia, es en realidad muy sabroso”.

 

Delicias desde el pasado

Por su parte, el historiador gastronómico Edmundo Escamilla, relató que, según códices de las antiguas civilizaciones, el cacao ya era consumido hace tres mil 500 años, y se ha encontrado evidencia de que culturas como la maya o la olmeca ya se alimentaban de este fruto, de acuerdo con análisis a los residuos de recipientes de esa época que han sido encontrados.

“Nosotros consumimos cacao desde hace tres mil 500 años, se lo llevaron a Europa donde tienen aproximadamente 400 años de estar consumiéndolo”. Escamilla mencionó que anteriormente el cacao se utilizaba como unidad de cambio entre antiguas civilizaciones, y consideró que durante la época de la conquista la verdadera pérdida no fue el oro, sino el tesoro que representaban los granos de cacao.

Escamilla también señaló que anteriormente el cacao se consumía únicamente con agua, y fueron otras culturas, como la europea, quienes le agregaron otros ingredientes como azúcar y leche para modificar su característico sabor amargo, para ser del agrado de los paladares del antiguo continente.

La maestra Beyer Ruiz detalló que Costa de Marfil es el país con mayor índice de producción de cacao, situación que no se replica en México, donde hay cultivos de este fruto en estados del sur y sureste. Para mejorar la producción en el país, la divulgadora mencionó que debe haber más investigación científica en el campo y así conocer las condiciones óptimas para explotar este “manjar de dioses”.

Beyer también participó en otras conferencias sobre ciencia durante la FIL.






DISTINGUEN EN LA FIL TRAYECTORIA DE RA√öL ROJAS GONZ√ĀLEZ

Raúl Rojas, tercero a la derecha, fue reconocido por su contribución a la divulgación científica. Crédito: Fondo de Cultura Económica.

Guadalajara, Jalisco. 2 de diciembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). Por su contribución a la divulgación de la ciencia a través de la literatura, el doctor Raúl Rojas González, científico mexicano en la Universidad Libre de Berlín, Alemania, recibió el Premio Internacional de Divulgación de la Ciencia Ruy Pérez Tamayo que otorga el Fondo de Cultura Económica (FCE).

Rojas González, doctor en economía y especialista en vehículos autónomos e inteligencia artificial, fue reconocido por su obra El lenguaje de las matemáticas. Historias de sus símbolos, donde a través de una serie de capítulos cuenta los orígenes de los símbolos matemáticos, como la cruz que se utiliza para sumar.

Este premio reconoce la labor de divulgación científica que realizan los profesionales de la ciencia, señaló Ruy Pérez Tamayo, investigador, científico y miembro de El Colegio Nacional, durante la presentación del galardón para el autor de El lenguaje de las matemáticas. Historias de sus símbolos.

“Una forma de divulgar la ciencia es hablar de cómo se hace la ciencia, no solamente del contenido, sino de las maneras en que lo hacemos los científicos”, señaló Pérez Tamayo durante la entrega de la edición IV de este galardón, que formó parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).

 

Trayectoria y talento destacado

Egresado de la Escuela Superior de Física y Matemáticas del Instituto Politécnico Nacional y actualmente profesor en la Universidad Libre de Berlín, Raúl Rojas González confesó que para terminar El lenguaje de las matemáticas. Historias de sus símbolos enfrentó breves dificultades; sin embargo, consideró que se trata de un trabajo que acerca la ciencia a los lectores y que cuenta con fuentes históricas que fueron complicadas de recopilar.

“Me tardé prácticamente 20 años en escribir este libro, lo que parece absurdo si ven el número de páginas del libro, pero lo destacable es lo siguiente: he dado muchas clases de matemáticas en México, Alemania y otros países, y a veces cuando uno da clases de matemáticas los estudiantes empiezan a aburrirse y a perderse en la demostración y a perder el interés, entonces hay que recuperar esa audiencia, hay que hacer preguntas o mostrar algo nuevo”.

 

Rojas González recordó que durante sus clases de matemáticas solía cuestionar a sus alumnos sobre el significado y origen de los símbolos matemáticos, lo que consideró como un método para hacerles saber que las matemáticas tienen una historia y un proceso de evolución.

Editado por el Fondo de Cultura Económica, El lenguaje de las matemáticas. Historias de sus símbolos documenta que las matemáticas también han superado un proceso evolutivo, similar al de la naturaleza.

 

“Es un proceso evolutivo pero también de disputa a veces entre culturas nacionales que tienen diferentes connotaciones, pero a veces es un accidente determinar qué símbolos matemáticos se van a usar en todo el mundo”, relató.

 

El investigador también señaló que en ocasiones existe el riesgo de afectar el interés por las matemáticas entre los jóvenes, lo que se observa en que algunos de ellos eligen una carrera que no aborde esta disciplina, por lo que hay una oportunidad de mostrar las bondades de las matemáticas a través de diversas tecnologías, pero El lenguaje de las matemáticas. Historias de sus símbolos también puede ser una opción para este objetivo.

 

Un camino para informar sobre ciencia

¿De dónde proviene el símbolo de más? ¿Cuál es el origen de las líneas que significan 'igual a'? ¿Cómo se inventó el número cero? Con bases históricas, Rojas González busca dar a conocer las raíces de estos símbolos matemáticos y así compartir el conocimiento detrás de ellos, relató Pérez Tamayo, quien calificó El lenguaje de las matemáticas. Historias de sus símbolos como una obra fascinante para aquellos que deseen aprender de historia matemática.

 

“Veo que el jurado calificador, que revisó un gran número de textos que se mandaron a la competencia de este premio, escogió el mejor; no creo que haya habido un texto mejor que el de Raúl Rojas, realmente hizo una obra extraordinaria y maravillosa; no solo merece este premio, sino una divulgación mayor, porque se trata de enfrentar el lenguaje de las matemáticas con una visión extraordinariamente generosa”, consideró Pérez Tamayo.

 

Por su parte, el doctor Héctor Arita, investigador del Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y ganador de la edición pasada de este premio, mencionó que este tipo de iniciativas son útiles para que los científicos puedan divulgar historias y relatos en torno a la ciencia para un público más general.

 

“Todos conocemos estos símbolos por la educación que nos dan en matemáticas durante el bachillerato, pero generalmente no conocemos cuál es el origen de estos símbolos, y además en el origen está también escondido y embebido el significado”.






¬°CUIDADO CON LAS TORMENTAS SOLARES!

Ciudad de México. 27 de noviembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt).- El Laboratorio Nacional de Clima Espacial (Lance) monitorea y estudia la actividad del sol y del entorno espacial, con el fin de realizar pronósticos sobre el clima espacial en el territorio mexicano y alertar sobre las posibles afectaciones que este podría tener en la Tierra.

Fotografía cortesía de Facebook: Sciesmex LANCE.

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, el doctor Juan Américo González Esparza, responsable del Lance, dijo que el Servicio de Clima Espacial México (Sciesmex) responde a la necesidad del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y de la Agencia Espacial Mexicana (AEM) de contar con acciones de política pública para la prevención de eventos de clima espacial.

 

“Con el sistema de aviso temprano del Sciesmex reportamos eventos en tiempo real en colaboración con agencias internacionales, en este caso con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) y otros servicios de clima espacial, cuando hay actividad solar o magnética que pueda tener afectaciones a los sistemas tecnológicos críticos para México”.

 

Por su parte, el doctor Víctor de la Luz Rodríguez, investigador del Lance, dijo que no fue sino hasta 2003 cuando el clima espacial cobró una importante relevancia para la física espacial, ya que en ese año ocurrieron las fulguraciones solares más intensas registradas en los últimos años y cuyos efectos incluyeron interrupciones en los sistemas de telecomunicaciones, apagones en Suecia y la aparición de auroras boreales más allá de los polos norte y sur.

El grupo interdisciplinario dedicado al estudio del clima espacial del Lance está integrado por investigadores del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), campus Morelia, la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y además cuenta con investigadores del programa Cátedras del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

La información para el monitoreo de la actividad solar es obtenida a través de la cooperación con la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), la NOAA, que cuentan con satélites apuntando directamente al sol. El Lance recibe datos en tiempo real en los que se observa la superficie del Sol y cifras sobre la radiación proveniente de él.

El laboratorio cuenta con el radiotelescopio de centelleo interplanetario (CIP) localizado en el municipio de Coeneo, en Michoacán, el radioespectrógrafo Callisto y una cámara de burbujas ionosféricas, que forman parte de su instrumentación, y adicionalmente se obtienen datos de observatorios y redes asociadas.

 

¿Qué es el clima espacial?

El clima espacial, también conocido como meteorología del espacio, mide y analiza las propiedades físicas del sol, el entorno espacial, la magnetósfera, la atmósfera y la superficie de la Tierra que es afectada de manera directa e indirecta por la actividad de nuestra estrella.

Fotografía cortesía de Museum of Hiram.

“El sol, como todas las estrellas, es una gigantesca esfera de gas caliente, donde en su interior están ocurriendo reacciones nucleares y se está liberando una enorme cantidad de energía. Esta energía emerge a la superficie y sale en forma de luz; sin embargo, la superficie del sol también es muy activa y dinámica, tiene campos magnéticos y gigantescas burbujas de gas que se están moviendo”, explicó el físico espacial.

 

La combinación del movimiento de gases y el campo magnético producen en el Sol regiones conocidas como manchas solares, en las cuales el campo magnético es muy intenso y se producen explosiones. Estas explosiones también son denominadas tormentas solares y expulsan al espacio grandes cantidades de energía en forma de luz, radiación, partículas energéticas o en forma de nubes de plasma que además están cargadas con un campo magnético.

A pesar de que la Tierra cuenta con un campo magnético que actúa como escudo contra las tormentas solares, estas llegan a alcanzar una gran intensidad, lo que puede provocar afectaciones en los sistemas tecnológicos y a las personas, pues prácticamente todas las operaciones de la sociedad moderna dependen de ellos.

 

“Sabemos que cada vez que hay una tormenta solar hay afectaciones en estos sistemas y producen daños económicos, daños en sistemas, y en el caso extremo de eventos muy intensos, estas tormentas solares pueden producir afectaciones en los sistemas de generación y distribución de energía eléctrica y provocar apagones”, dijo González Esparza.

 

Asimismo, explicó que las tormentas solares son eventos recurrentes que se presentan en un ciclo de aproximadamente 11 años, al que los científicos llaman ciclo de actividad solar. Actualmente el sol presenta baja actividad y se espera que esta eleve dentro de aproximadamente cuatro años.

De la Luz Rodríguez indicó que en la medición del clima espacial se utilizan escalas establecidas por la NOAA, en las cuales se miden las tormentas geomagnéticas que alteran el campo magnético de la Tierra; las tormentas de radiación solar, caracterizadas por altos niveles de radiación cargada de iones de alta energía; y de suspensión de radio, es decir, alteraciones a la ionósfera terrestre a causa de emisiones anormales de rayos X y ultravioleta.

 

 “Cada una de estas clasificaciones está relacionada con una afectación en la superficie de Tierra o en la atmósfera terrestre. Las afectaciones impactan en nuestra tecnología, por ejemplo, una lluvia de partículas puede afectar los satélites o los aviones; la radiointerferencia, a los sistemas GPS o radares; y las tormentas geomagnéticas, a las redes eléctricas”.

 

Agregó que el Sciesmex es una interfaz entre los diferentes tipos de índices internacionales y la red de instrumentación del Lance e instituciones asociadas que trabaja para producir índices nacionales, de modo que se contextualiza la información y se define cómo el clima espacial afecta el territorio mexicano.

 

El sistema de alerta temprana en acción

Cuando el Sol emite una fulguración, la radiación que expulsa tarda aproximadamente ocho minutos en llegar a la Tierra. Los satélites de la NOAA registran esa radiación y envían los datos a la NASA, en donde se clasifica de acuerdo a su medición y si supera cierto límite, se emite una alerta internacional por el Centro de Predicción de Clima Espacial (SWPC, por sus siglas en inglés).

Una vez que la alerta internacional es emitida, esta tarda apenas cinco minutos en llegar al Lance, quienes se encargan de publicar la información a través de la página web del Sciesmex, correo electrónico y por medio de las cuentas de Facebook y Twitter.

El investigador refirió que a diferencia de un terremoto o de un huracán, donde sus efectos solo se presentan en una región, las tormentas solares afectan prácticamente todo el planeta, haciendo que la creación de protocolos de respuesta sea un reto internacional.

 

“Actualmente estamos diseñando los protocolos y coordinándonos a nivel internacional. El sol está tranquilo y se espera que los próximos cuatro años tenga una actividad mínima, lo que nos da unos años desarrollar estrategias y establecer colaboraciones internacionales para prevenir los efectos de un evento solar muy intenso”.

 

El Lance trabaja en colaboración con operadores de sistemas tecnológicos responsables de los sistemas de telecomunicaciones, satélites, sistemas de generación y distribución de energía eléctrica para desarrollar protocolos de prevención y convertir a México en un país resiliente ante estos fenómenos naturales.

En la página web del Sciesmex se reportan datos en tiempo real provenientes de la red de instrumentos del Lance. Igualmente las redes sociales son utilizadas para la difusión de datos sobre el clima espacial de México y transmiten seminarios y actividades de divulgación en video.






FIL 2018: UNA FIESTA DE LETRAS, CIENCIA Y CULTURA

Por Pablo Miranda Ramírez

Guadalajara, Jalisco. 24 de noviembre de 2018. Con más de mil 800 actividades, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) abrió sus puertas. Serán nueve días de un festival cargado de literatura, cultura, arte y también ciencia; este último tema tendrá una participación especial durante la feria, porque la FIL también es ciencia.

Como parte de este festival, que se realiza desde el 24 de noviembre hasta el 2 de diciembre en Expo Guadalajara, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) tiene alistadas una serie de actividades, que van desde presentaciones de libros hasta foros de debate sobre investigaciones de los Centros de Investigación Conacyt de todo México.

Durante la inauguración de la XXXII edición de la feria, Raúl Padilla López, presidente de la FIL, destacó la participación de Portugal como país invitado. También enfatizó que dentro de este festival se contempla la presencia de más de dos mil editoriales de 47 países distintos, que ofertarán más de 400 mil títulos de distintos temas.

Foros-y-presentaciones-de-libros-estara?n-disponibles-en-el-stand-de-Conacyt-

Este festival también contará con la presencia de más de 800 escritores, aproximadamente 450 intelectuales y académicos, así como más de 60 científicos y divulgadores de ciencia, que participarán en los distintos foros literarios, académicos y científicos que prepara la feria del libro más grande de habla hispana.

 

“La quinta edición de ‘La FIL es ciencia’, en colaboración con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, explorará la relación entre la gastronomía y la ciencia, con la participación de más de 60 reconocidos autores y divulgadores de ciencia, entre los que destaca el Premio Nobel de Física George Smoot, y Mario Molina, Premio Nobel de Química”.

 

En esta edición de la feria, Conacyt participará a través de su estand, donde habrá presentaciones de libros, conferencias y dinámicas para regalar libros. Además, el director general de esta institución, el doctor Enrique Cabrero Mendoza, tendrá una participación para debatir las coincidencias y diferencias entre la gastronomía y la ciencia, pero también se presentarán resultados exitosos de los Programas de Estímulos a la Innovación (PEI).

Por otra parte, también se prevé el Coloquio Internacional de Astronomía, que organizan instituciones como la Universidad de Guadalajara, y actividades del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej) y del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), sede Occidente.

Otras actividades a destacar, según el presidente de la FIL, son los foros académicos, que abordarán distintas problemáticas, como cambio climático, acoso, migración, o paneles enfocados en temas electorales y jurídicos.

 

Una aurora del pasado

En esta nueva edición de la FIL el país invitado será Portugal, que organizará varias actividades culturales dentro y fuera del recinto que aborda esta fiesta de libros. Bajo el lema “El futuro es una aurora del pasado”, la nación lusa prevé homenajes a autores portugueses, como el Premio Nobel de Literatura José Saramago.

“La FIL abre sus brazos a la República Portuguesa, una nación hermana que representa en el mundo ese afán de apertura, curiosidad inagotable”, señaló. “Portugal y México tienen mucho en común; con una rica herencia literaria y una cultura que suma lo tradicional y lo contemporáneo, la República Portuguesa ha regalado al mundo muchas de sus señas de identidad”.

 

El presidente de la FIL mencionó que durante esta edición se otorgó el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2018 a la poeta uruguaya Ida Vitale, por la contribución que ha realizado a la literatura, y en especial a la poesía, a lo largo de su trayectoria.

Esta distinción, uno de los galardones más representativos de la feria, también ha sido entregado a otros autores como Juan José Arreola, Augusto Monterroso, Margo Glantz, Eliseo Diego, Carlos Monsiváis, Juan Gelman, Olga Orozco, y el recién fallecido Fernando del Paso, entre otros escritores.

Padilla López también resaltó la presencia de la Secretaría de Cultura federal, María Cristina García Cepeda, quien acudió en representación del presidente de la república, agradeció el apoyo que esta institución ha brindado a la Feria Internacional del Libro durante su gestión.

A la presentación de la FIL 2018 también acudió el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval Díaz; la próxima secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; Miguel Ángel Navarro Navarro, rector de la Universidad de Guadalajara, así como Marisol Schulz Manaut, directora de la FIL.

La Feria Internacional del Libro de Guadalajara, organizada desde hace más de 30 años, es considerada como uno de los foros más importantes de literatura en habla hispana, pero también es un espacio internacional donde convergen los libros y los amantes de ellos bajo el lema “Somos lectores”.

 

Feria Internacional del Libro de Guadalajara

Del 24 de noviembre al 2 de diciembre en Expo Guadalajara

Avenida Mariano Otero 1499, Colonia Verde Valle, Guadalajara, Jalisco

Horarios para el público en general:

24, 25 y 29 de noviembre, 1 y 2 de diciembre, de 09:00 a 21:00 horas

26, 27 y 28 de noviembre, de 17:00 a 21:00 horas

30 de noviembre, de 09:00 a 23:00 horas