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Martes 20 de noviembre de 2018

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LOS CULTIVOS TRANSGÉNICOS Y LA DUDA CIENTÍFICA

Ciudad de México. 13 de abril de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). La comunidad científica está lejos de ponerse de acuerdo sobre los beneficios o los daños que los transgénicos pueden traer a la salud humana y a los ecosistemas. Pero tanto las posturas a favor como las posturas en contra decidieron presentar sus argumentos al público en el ciclo de mesas redondas Los alimentos transgénicos a debate, que organizó el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (Ceiich) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

A FAVOR

El principal defensor del uso y comercialización de semillas transgénicas fue el doctor Francisco Bolívar Zapata, que habló de una biotecnología responsable, dirigida a resolver los problemas ecológicos y de alimentación en el mundo.

El investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM centró su discurso en dos premisas: que los organismos genéticamente modificados no representan un daño para la salud ni para el medio ambiente; y que ayudan a disminuir el uso de insecticidas y herbicidas químicos dañinos para el humano y su entorno.

“Los transgénicos son una estrategia de bajo riesgo, porque los genes que se introducen a las plantas son naturales, ya existían en el medio ambiente, a diferencia de los dañinos insecticidas químicos que se usan en México”.

El investigador explicó que todos los seres vivos tienen su información genética almacenada en el ácido desoxirribonucleico (ADN), una molécula que tiene la misma estructura básica en cualquier organismo. Esta molécula y los genes que la componen han existido en la naturaleza por miles de años y el paso de genes de una especie a otra ocurre de forma espontánea en la naturaleza.

EN CONTRA

Para el doctor en filosofía Julio Muñoz Rubio, que 126 premios Nobel y siete premios Nacionales estén a favor de los transgénicos no es un argumento válido por sí mismo, que demuestre su inocuidad y su seguridad. Para el investigador del Ceiich, los defensores de los transgénicos usan constantemente como argumento una falacia lógica: ad verecundiam. En la lógica, esto se refiere a emplear el principio de autoridad para validar una hipótesis, es decir, como lo apoyan un gran número de científicos reconocidos debe ser verdad, solo por eso. Al usar estas premisas, se desvía la atención hacia el autor del enunciado y no hacia la evidencia que presenta.

Durante el debate, Julio Muñoz y Elena Álvarez Buylla, investigadora del Instituto de Ecología de la UNAM, concordaron con que la afirmación de que entre las plantas transgénicas y las plantas no transgénicas hay un solo gen de diferencia, lo que las vuelve prácticamente iguales, ignora todos los avances que se han hecho en el campo de la teoría genética.

Para ambos científicos, la idea de que la esencia de la vida está escrita en el ADN es anacrónica y ha sido superada. El llamado dogma central de la biología, que decía que un gen codifica para una proteína y esta proteína da un rasgo específico al organismo, sin importar los otros genes ni el ambiente, se ha transformado en la visión del genoma como un componente dinámico y fluido que depende de su entorno, y para mostrarlo están todos los avances en la epigenómica.

“La biología evolutiva no es una ciencia prediccionista como la física clásica y no se puede saber qué va a pasar con estos organismos dentro de cientos de años”, indicó Julio Muñoz.






PARICUTÍN, 75 AÑOS DE VER NACER UN VOLCÁN

Morelia, Michoacán. 10 de abril de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). Fue el 20 de febrero de 1943 cuando un estruendo anunció su nacimiento, era el grito de la Tierra que estaba pariendo un volcán. Lo nombraron Paricutín por su origen purépecha que lo carga del significado "lo que está al otro lado". 

Al otro lado porque, a diferencia de los viejos volcanes apagados, su historia fue atestiguada por personas cuya vida cambió el día que vieron crecer la tierra 80 metros en una semana para derramar lava y arena. 

La historia de Dionisio Pulido, el hombre que sintió el crujir del suelo, ha creado la identidad del Paricutín, el volcán más joven del continente, señala el geofísico Jaime Urrutia Fucugauchi, investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Los pobladores de San Juan Parangaricutiro (actualmente Nuevo San Juan, que se refundó después del evento) afirman que sintieron un estruendo en la tierra, de la que comenzaron a emanar gases y humo. En ese momento era imposible saber que se trataba del surgimiento de un volcán.  

El doctor en geofísica y física espacial de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES), unidad Morelia, Luis Antonio Domínguez Ramírez, afirma que existe una relación muy íntima entre los sismos y los volcanes, pues ambos se generan por movimientos debajo de la tierra. En el caso de los sismos se da en las placas tectónicas, mientras que en los volcanes lo que se mueve es el magma que al subir genera sismos. 

Refiere dos formas de definir un volcán. Poética: "Un volcán es la respiración de la Tierra". Científica: "Un volcán es roca fundida que sube a la superficie de la Tierra". 

"Los volcanes juegan un papel fundamental en el mantenimiento del equilibrio de la atmósfera, ya que es por donde el centro de la Tierra respira de los gases y sustancias. De esta forma, el agua que la tierra toma de los océanos regresa a la superficie".   

Domínguez Ramírez afirma que el Paricutín permitió ver por primera vez nacer un volcán y para entenderlo se relacionó con aspectos familiares. Refiere el fenómeno de humanización del volcán, que al nacer fue registrado con un acta de nacimiento que firmó el presidente municipal de San Juan en 1943 y que se encuentra en el archivo histórico del Instituto de Geología de la UNAM.

 




PAGAR MÁS POR LO MISMO, MEDICAMENTOS GENÉRICOS E INNOVADORES

A la mitad del largo camino que un medicamento genérico recorre desde el laboratorio hasta la farmacia, los estudios de bioequivalencia resultan esenciales para demostrar, con todo rigor científico, su eficacia y seguridad.

En el presente reportaje, la Agencia Informativa Conacyt ofrece un testimonio —en primera persona— que refleja algunas de las situaciones afrontadas por los jóvenes voluntarios participantes en los estudios de bioequivalencia. También documentamos los esfuerzos de investigadores, autoridades y profesionales de la salud para terminar con la desconfianza que aún inspiran entre la población mexicana los genéricos intercambiables.

(Agencia Informativa Conacyt).- La última vez que fui voluntaria en un estudio de bioequivalencia fue en 2010. El protocolo en el que participé implicó que tomara un par de medicamentos, uno genérico y uno de patente, para que un grupo de especialistas evaluara su calidad. Nunca imaginé que años más tarde ejercería el periodismo de ciencia y que podría explicar el objetivo de esos estudios y, de paso, satisfacer el morbo de amigos y familiares que todavía hoy me preguntan si manifiesto algún efecto secundario por haber sido “conejillo de indias”.

Los voluntarios en los estudios de bioequivalencia sí pueden sufrir efectos secundarios por los medicamentos. Los más usuales son náusea, vómito o dolor de cabeza. En casos extremos, puede bajar la presión arterial o tener una erupción cutánea. Pero a lo que más temían los chicos mientras estuve internada era al priapismo, una erección involuntaria y dolorosa que puede durar horas, incluso días. Priapus, dios griego de falo gigante, relacionado con la seducción y el amor sexual, no era bienvenido en un lugar donde los dormitorios de hombres y mujeres estaban convenientemente separados.

La primera vez que participé como voluntaria en un estudio de bioequivalencia era estudiante, casi a punto de graduarme como química farmacobióloga. Ya sabía cómo actuaban los fármacos en mi cuerpo y sabía qué iba a suceder mientras me internaran: tomaría un medicamento, entregaría muestras de mi sangre cada dos o tres horas, tendría una dieta rigurosa y vigilada y, desde luego, me pagarían.

Embolsarme tres mil pesos por dos fines de semana era una oferta irresistible para un estudiante, así que junto con mis compañeros de clase, acudía al Instituto de Investigación Clínica de Occidente (IICO). Un fin de semana cotidiano pueden transformarse en una experiencia divertida en compañía de colegas. Además, los efectos secundarios eran un riesgo que no me quitaba el sueño, y siendo mujer, el priapismo era una amenaza descartada.

En un estudio de bioequivalencia se compara un medicamento innovador —también conocido como medicamento de patente— con un medicamento que pretende entrar al mercado como genérico. Si ambos medicamentos contienen la misma cantidad de principio activo y este llega a la sangre y se elimina del organismo en cantidad y tiempo equivalentes, se puede decir que son intercambiables y que el genérico puede venderse como una alternativa farmacológica segura y eficaz.

Estas pruebas tienen que realizarse en humanos. Así que alguien toma ambos medicamentos y luego entrega muestras de sangre para su análisis. Ese alguien es un voluntario.

Para que me admitieran en un estudio de bioequivalencia, primero tuvieron que hacerme varias pruebas clínicas: solo se aceptan voluntarios sanos.




¿QUÉ ONDA CON LA LUZ Y EL COLOR?

(Agencia Informativa Conacyt). Los descubrimientos científicos y su aplicación en la creación de tecnología han sido factores determinantes en el avance de la especie humana y la consolidación de sociedades complejas, pero ¿somos conscientes de nuestras limitaciones sensoriales comparadas con las de otros animales?

Uno de nuestros mayores límites está en la evolución de los sentidos, mecanismos necesarios para percibir el entorno e interactuar con los otros seres que lo habitan.

En el caso particular de la vista, nuestros ojos son sensibles solo a un pequeño espectro de ondas electromagnéticas conocidas como luz visible, aunque existe una gran cantidad de ondas electromagnéticas, imperceptibles sin el uso de aparatos especiales.

Rodeados de energía

Espectro electromagnético es el término utilizado para identificar el conjunto de ondas que transportan energía de una fuente emisora a través de un medio de propagación hasta un receptor. Estas ondas, conocidas como electromagnéticas porque están formadas por un campo eléctrico y otro magnético con cierta relación de fase, no necesitan un medio material para propagarse y, por lo tanto, pueden viajar en el vacío.

El espectro electromagnético está conformado por rayos gamma, rayos X, radiación ultravioleta, luz visible, radiación infrarroja, microondas y ondas de radio. Cada una de estas ondas tiene una longitud —longitud de onda— que puede ser medida en distintas unidades como kilómetros o nanómetros.

 




MOVIMIENTOS DE LA TIERRA - ESTACIONES

Qué es Equinoccio:

El equinoccio es el momento del año en que el día y la noche tienen la misma duración debido a que el Sol se encuentra sobre el Ecuador del planeta Tierra. La palabra, como tal, proviene del latín aequinoct?um, que vendría a traducir ‘noche igual’. El equinoccio tiene lugar dos veces al año, entre el 20 y 21 de marzo y el 22 y 23 de septiembre. Como tal, es el evento astronómico que marca el inicio de la primavera y del otoño, dependiendo del hemisferio en que nos encontremos. Es decir, que si nos encontramos en el hemisferio norte, el equinoccio de marzo marcará el inicio de la primavera, y el de septiembre, el del otoño. Mientras que si estamos en el sur, el equinoccio de marzo marcará el inicio del otoño y el del septiembre, el de la primavera.

Durante el equinoccio, el Sol alcanza su cenit, es decir, el punto más alto en el cielo, a 90° en relación con una persona en la Tierra. Esto significa que el paralelo de declinación del Sol y el Ecuador celeste coinciden ese día. En los días del equinoccio, por otro lado, los dos polos terrestres se encuentran a una misma distancia del Sol, de lo que resulta que la luz proyectada sobre la Tierra es igual para ambos hemisferios.




¿CUÁLES SON LOS EFECTOS DE LA TORMENTA MAGNÉTICA?

Ciudad de México. 14 de marzo de 2018 (Agencia Informativa Conacyt).- La tormenta magnética que se registrará este 14 de marzo no afectará la Tierra y no representa riesgo alguno para la salud humana, aclaró Américo González Esparza, responsable técnico del Laboratorio Nacional de Clima Espacial (Lance).

En conferencia de prensa realizada en el Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el experto explicó que esta tormenta será de categoría G1 —en una escala que alcanza G5—, y que estima los efectos sobre las telecomunicaciones, plantas generadoras de energía y en sistemas de orientación y rastreo de satélites.

Este tipo de eventos naturales son comunes y están bien estudiados, se registran alrededor de 300 en un lapso de 11 años y son prácticamente imperceptibles en la Tierra, indicó González Esparza.

De esta manera, descartó que esta tormenta interferirá o colapsará las telecomunicaciones, la energía eléctrica o la salud de los humanos y los animales, como lo aseguraron versiones difundidas en redes sociales.

¿Qué es una tormenta magnética?

El sol es una estrella un millón de veces más grande que la Tierra. La atmósfera del sol es extremadamente caliente, alcanza una temperatura de dos millones de grados, en ella se forma un viento, denominado viento solar, que sopla por todo el espacio.

Además del viento solar, esta estrella puede sufrir explosiones en su superficie, las cuales son denominadas tormentas solares.

Ante estos fenómenos, el planeta Tierra cuenta con un campo magnético, el cual funciona como una coraza que impide que las partículas del viento solar penetren en la atmósfera de nuestro planeta.

“Cuando una tormenta solar se propaga en la dirección en donde está la Tierra, puede romper temporalmente la coraza magnética de nuestro planeta produciendo alteraciones en el campo magnético y auroras boreales. Estas alteraciones del campo se conocen como tormentas magnéticas”.

Las tormentas magnéticas intensas pueden producir afectaciones importantes en los sistemas de telecomunicaciones, sistemas de posicionamiento global y en los sistemas de generación de energía eléctrica.

A pesar de que una tormenta magnética puede tener impacto en las telecomunicaciones o en la energía eléctrica, la que se registrará este 14 de marzo no afectará, toda vez que será producida por corrientes de viento solar. Asimismo, será de una magnitud mínima.




SEMANA MUNDIAL DEL CEREBRO, UN EVENTO CON IMPACTO SOCIAL

Xalapa, Veracruz. 14 de marzo de 2018 (Agencia Informativa Conacyt).- ¿Cómo contribuyen las neurociencias a la sociedad? ¿En qué problemas de salud intervienen y cuáles son las propuestas de solución? ¿Cómo socializar este conocimiento en beneficio de la población? Estas preguntas son la base de las preocupaciones de los científicos del Centro de Investigaciones Cerebrales (Cice) de la Universidad Veracruzana (UV), quienes a través de la Semana Mundial del Cerebro transmiten anualmente sus avances y contribuciones a este campo de estudio.

Encontrar explicaciones racionales sobre la realidad neural y sus dificultades, a pesar de la red que constituye la complejidad de sus fenómenos y la relación que guardan entre ellos, es hoy en día un reto casi ineludible para los investigadores en neurociencias a nivel global.

Si a esta labor se añade ofrecer propuestas de solución a problemas de salud relacionados con el cerebro y diseñar un conjunto de estrategias comunicativas para socializar los resultados, el proyecto se torna más complicado. Pero es un trabajo que algunos institutos y centros de investigación de diferentes partes del mundo, incluidos los de la comunidad neurocientífica de México y Veracruz, han tenido a bien realizar.

El Cice es uno de esos centros de investigación que busca, mediante actividades de divulgación de la ciencia, hacer accesible los resultados a un público no académico pero que se interesa por saber qué avances hay en el campo de las neurociencias y, específicamente, cuáles son las aportaciones que en Veracruz se están generando.

En este 2018, la Semana Mundial del Cerebro tiene como título El Cerebro y las Artes, para lo cual los científicos del Cice dialogarán con académicos, músicos, actores y artistas plásticos, con la finalidad de evidenciar ante un público qué sucede en el cerebro humano cuando se hace y se percibe arte.

Investigaciones para atender necesidades sociales

El trabajo del Cice se ha centrado en generar producción científica de alcance internacional, sin dejar a un lado las necesidades sociales que pueden ser atendidas mediante el trabajo que se gesta a partir de sus líneas de investigación: sistema nervioso autónomo, neuro-oncología, neurobiología molecular y celular, fitoquímica, neurobiología conductual, biofísica, neuroquímica, bioestadística, neurodegeneración en médula espinal, fitopatología de la epilepsia, generación del ritmo respiratorio y dinámica mitocondrial.

De acuerdo con la doctora Rebeca Toledo Cárdenas, organizadora general de la Semana Mundial del Cerebro, a pesar de tener investigaciones establecidas dentro de la dinámica de este centro, debido a experiencias en las diferentes ediciones del evento se han tenido que reorientar algunos estudios, como el relativo al autismo o el de la ataxia (pérdida de coordinación).




MUJERES EN LA CIENCIA, UNA BRECHA QUE PERSISTE

(Agencia Informativa Conacyt).- Aunque la participación de la mujer en la ciencia y la investigación ha evolucionado a nivel nacional en las últimas décadas, aún existe una disparidad importante. Como referencia, entre los miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), al 2017 se registraron 27 mil 186 activos, de los cuales únicamente 36.6 por ciento son mujeres. Aun cuando este indicador ha mejorado en 15 puntos porcentuales con respecto a los años anteriores, sigue lejos de llegar a la igualdad de participación.

Otro indicador es el porcentaje de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), otro selecto grupo de investigadores que también considera la producción académica. De un total de dos mil 688 miembros, únicamente 663 son mujeres. ¿A qué se debe esta disparidad? ¿Cuáles son sus consecuencias? ¿Qué cambios deben realizarse desde las políticas públicas para incentivar la participación de la mujer en la ciencia y la investigación?

A la par de otros proyectos, este trabajo de investigación ha sido llevado a cabo por la doctora Mónica Guadalupe Chávez Elorza, docente investigadora de la Unidad Académica de Estudios del Desarrollo, de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAED UAZ), quien en colaboración con el doctor Jesús Rubio Campos, de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), ha analizado los avances y retos de la incorporación de la perspectiva de género en las políticas públicas de ciencia, tecnología e innovación en México.

En entrevista, la doctora en política pública Mónica Chávez expresó que este estudio lo realizaron en tres niveles: desde un análisis de la participación de las mujeres en la ciencia, mediante una comparativa general en actividades tanto académicas como científicas; el segundo, a través del género en la cultura científica, y finalmente, el género en los resultados de la ciencia, con el fin de conocer la situación actual, así como analizar y proponer mejoras para incentivar la equidad en este rubro.

Originaria de Guanajuato, Guanajuato, Mónica Chávez es candidata al Sistema Nacional de Investigadores. De formación, es licenciada en economía, egresada de la Universidad de Guanajuato (Ugto), maestra en economía aplicada por El Colef y doctora en política pública por la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tec de Monterrey.




TERAHERTZ, LA ÚLTIMA FRONTERA DEL ESPECTRO ELECTROMAGNÉTICO

La región de la tecnología de los terahertz (THz) es lo que se conoce como la última frontera del espectro electromagnético —emisiones que se encuentran entre las microondas y el infrarrojo—. Para su estudio y avance científico tecnológico se encuentra el Laboratorio Nacional de Ciencia y Tecnología de Terahertz (Lancytt), que provee al país de infraestructura y conocimiento en esta rama.

El laboratorio se creó en 2015 como una iniciativa conjunta entre la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), la Coordinación para la Innovación y Aplicación de la Ciencia y Tecnología (Ciacyt) y el Centro de Investigaciones en Óptica (CIO), con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), a través de la convocatoria 2015 de Laboratorios Nacionales.

“El objetivo principal es aprovechar el espacio del espectro electromagnético que no está utilizado y qué aplicaciones tiene en las comunicaciones electrónicas, es decir, ahora con el avance en las comunicaciones en Internet va a ser esencial poder tener comunicaciones con más altas frecuencias, eventualmente vamos a llegar a una velocidad de comunicación en terabits por segundo y para ello se necesita convertirlas en frecuencias a terahertz”, explicó el doctor Francisco Javier González Contreras, director del Lancytt.

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, comentó que esta banda del espectro electromagnético ha crecido en las aplicaciones de las diversas áreas como seguridad aeroportuaria, en la inspección de objetos de valor artístico y cultural, telecomunicaciones de alta velocidad, biología, bioquímica y física de materiales.

Un ejemplo son las aplicaciones de seguridad que se utilizan en los aeropuertos, donde se pueden ver las armas que estén escondidas en alguna maleta, o bien en paquetería con algún objeto prohibido.

“Las áreas que más auge tienen desde el punto de vista comercial podrían ser la de comunicaciones y las imágenes en frecuencia de terahertz, hay ventajas muy importantes. En las comunicaciones existen altas frecuencias y en las imágenes las ondas pueden penetrar objetos sólidos como cartón, madera, entonces podemos ver cosas que estén escondidas”.