Villa Educación

Lunes 15 de julio de 2019

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AMIGOS DE LAS ORQUÍDEAS

Ciudad de México. 11 de enero de 2019 (Agencia Informativa Conacyt). Las orquídeas son plantas conocidas por su extraordinaria belleza, por lo que la difusión de su cultivo, biología y conservación son algunos de los objetivos que guían a la Asociación Mexicana de Orquideología, A.C. (AMO).

Rhynchostele majalis.

 

“Realizamos campañas para evitar su extinción, en especial de las especies silvestres mexicanas. Los socios fundadores tuvieron una visión futurista enfocada en el conocimiento científico”, señaló en entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, la doctora en ciencias Adriana Becerril Montes, actual presidenta de la asociación.

En el mundo hay más de 30 mil especies, de las cuales mil 300 están en México y más de 40 por ciento de estas son exclusivas de nuestro país. Ante su importancia como especies endémicas, la AMO organiza conferencias, exposiciones, visitas y excursiones.

Asimismo, publican con periodicidad un boletín informativo con el propósito de crear alianzas con otras agrupaciones nacionales y extranjeras afines al tema de la conservación y cultivo de las orquídeas.

“La asociación nació en 1940 a partir de un grupo llamado Amigos de las Orquídeas que realizó en Chiapas el Primer Congreso Internacional de Orquideología”, relató Octavio Ubaldo Reyes, secretario de la asociación.

Después de algunos años de inactividad, en 1966, Joaquín Ibarrola tuvo la idea de revivir la agrupación, y en 1971 renació como asociación. Fue legalmente registrada por el ingeniero Eric Hágsater.

Adriana Becerril, Octavio Reyes y Eduardo Pérez.

 

“Empezaron a reunirse en Chapultepec y hacían pláticas con el objetivo de aprender del cultivo de las orquídeas. Estaban apoyados por la Sociedad Estadounidense de la Orquídea. Después cambiaron su sede a los Viveros de Coyoacán”, comentó la doctora Adriana Becerril.

 

En la actualidad, las sesiones se realizan en el Jardín Botánico del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); sin embargo, la asociación tiene diferentes secciones distribuidas en los estados de Morelos, Veracruz, Michoacán, Oaxaca y el Estado de México.

Cada sección tiene juntas mensuales donde presentan las orquídeas cultivadas por los socios. Además, ofrecen conferencias impartidas por expertos y comparten un boletín bimestral con artículos nacionales y extranjeros.

“Las reuniones tienen el fin de hablar de las orquídeas, se menciona su género, especie, localización, presencia en campo y forma de cultivo”, añadió el doctor en ciencias Eduardo Alberto Pérez García, miembro de la asociación.

 

Conquista de las orquídeas

En México, el cultivo de las orquídeas tiene más de 500 años, señaló el antropólogo Octavio Ubaldo Reyes. Los mexicas usaban las orquídeas en ceremonias, tratamientos medicinales y en su gastronomía.

Francisco Hernández de Toledo realizó una investigación acerca de las plantas medicinales de las tierras del nuevo continente. Junto con los sabios indígenas describió e hizo dibujar un gran conjunto de plantas desconocidas hasta entonces en Europa.

 

“Entre sus descripciones, destacan los primeros dibujos de cinco orquídeas mexicanas: Stanhopea, Laelia, Encyclia, Bletia y Epidendrum: Vanilla planifolia (la célebre vainilla)”, comentó.

 

Durante los trescientos años en que México formó parte del Imperio español, las orquídeas fueron cultivadas en varias ciudades de Iberoamérica.

Después de la guerra de Independencia, el sacerdote Pablo de la Llave y un militar llamado Juan Lexarza describieron y clasificaron gran cantidad de especies. El interés se mantuvo en la época porfiriana y aumentó en el periodo posrevolucionario.

Las principales zonas para el cultivo de orquídeas eran Uruapan y Morelia, Michoacán; Jalapa y Córdoba, Veracruz; y en la Ciudad de México en Coyoacán y Milpa Alta.

Orquídeas cultivadas en la Facultad de Ciencias.

 

Importancia y cultivo

La AMO tiene en su estructura varios comités permanentes que son coordinados por la Junta Directiva de la asociación.

Entre ellos está el Comité de Exposiciones, Comité de Juzgamiento, Comité de Conservación, Comité Editorial, Comité de Honor y Justicia, y Comité de Proyectos Especiales. Todos dirigidos por miembros de la asociación, y entre ellos investigadores de diferentes universidades.

 

“El Comité de Conservación está formado por los principales científicos que trabajan orquídeas en el país”, señaló Adriana Becerril.

 

En cuanto a la Junta Directiva, es presidida por la doctora Adriana Becerril Montes, la acompaña como secretario Octavio Ubaldo Reyes y de tesorero el ingeniero Roberto Quijano Hernández.

Los expertos señalaron que la asociación, además de estar conformada por investigadores, cuenta, entre sus miembros, con numerosos aficionados sin formación científica, pero sí con el interés en el cultivo, reproducción y conservación de estas plantas.

Asimismo, la doctora Adriana Becerril señaló que la asociación busca apoyar a los viveristas en la parte legislativa de sus viveros, para lograr cultivar bajo el marco legislativo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

 

“También queremos ampliar nuestra esfera de difusión. En esos términos planeamos una exposición nacional para el otoño siguiente y también una exposición internacional más adelante”, indicó.

 

Valor cultural

 

“Es importante tomar como referencia investigaciones de propagación en orquídeas, para reproducirlas de manera fácil y eficiente, aumentando en cantidad y calidad su producción”, remarcó el doctor Eduardo Alberto Pérez.

 

La doctora Adriana Becerril comentó que existe el mito de que las orquídeas son caras y difíciles de cultivar.

 

“Nuestra perspectiva es diferente, porque nosotros, como mucha gente, tiene orquídeas por sus abuelos. Entonces tenemos un arraigo más familiar. Es la visión que queremos procurar”.

 

Por su parte, el doctor Eduardo Alberto Pérez explicó que las orquídeas son parte de nuestra vida, de lo cotidiano, pero al no conocerlas no las valoramos.

 

“No todo es consumismo, lo rápido, lo desechable. No es comprar una orquídea y tirarla cuando se seca su flor, es lo que mucha gente hace; cuando en realidad esas plantas vuelven a florecer”, concluyó.

 

Propagacioón de orquideas.

 




FRIJOL, IDENTIDAD Y RIQUEZA NUTRICIONAL PARA MÉXICO

9 de enero de 2019 (Agencia Informativa Conacyt). De la olla o refritos; con arroz o sobre una tortilla; bayos o negros. El frijol es un alimento que, por siglos, ha estado en los platos de los mexicanos; sin embargo, su consumo ha disminuido, por lo que se buscan nuevas aplicaciones para darle un valor agregado y generar alternativas alimenticias con esta leguminosa como materia prima y así fortalecer la presencia del frijol en la dieta mexicana.

Ante los ritmos de vida actuales, que pueden incluir limitados tiempos para preparar alimentos, el consumo del frijol (Phaseolus vulgaris L.) como alimento se ha visto disminuido, señala el doctor Luis Mojica Contreras, investigador de la Unidad de Tecnología Alimentaria del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej).

Para fomentar el consumo de este alimento, el investigador trabaja con un grupo de científicos para evaluar los componentes bioactivos del frijol que puedan ser explotados para convertirse en ingredientes alimenticios. El objetivo es usar la leguminosa como materia prima para generar nuevos productos que, a largo plazo, puedan incursionar en el mercado.

El doctor Mojica trabaja con el frijol y la explotación de los componentes que se encuentran en esta leguminosa.

 

“Propusimos usar el frijol como materia prima, separarlo en tres componentes: los compuestos fenólicos de la cascarilla; los carbohidratos como el almidón resistente y la fibra, que están en el cotiledón; y además la proteína, y a partir de esto generar harinas, aislados u otros ingredientes que puedan ser utilizados en diferentes aplicaciones tecnológicas”.

 

El resultado de este proyecto podría observarse en la extracción de sustancias o componentes que puedan aplicarse en alimentos, así como en la generación de desarrollos tecnológicos que sean útiles para producir este tipo de ingredientes a base de frijol, explica el científico, miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

 

Tesoros dentro de las leguminosas

El doctor Mojica Contreras explica que una de las finalidades de este proyecto es crear desarrollo tecnológico para la industria. El investigador menciona que desde Ciatej se busca incursionar en la generación de conocimiento científico que pueda aplicarse; en el caso del frijol, se trabaja para ofrecer una alternativa que, además, sea un ingrediente funcional.

 

“Pensamos en reincorporar el frijol como parte de los ingredientes, como una harina u otros productos que se consuman de forma habitual, pero que siga siendo frijol y estando en la dieta. La estrategia es esta: separarlo, procesarlo y posicionarlo en formulaciones alimenticias de uso común”.

 

En el ámbito de los beneficios, el investigador detalla que el frijol contiene compuestos bioactivos que pueden ayudar a prevenir padecimientos como obesidad, sobrepeso y diabetes tipo 2; no obstante, los prolongados tiempos de preparación y la sensación de inflamación que genera este alimento suelen ser factores que limitan su presencia en la dieta mexicana.

A través de este proyecto, que es financiado por el fondo de Problemas Nacionales 2016 del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), también se busca volver a posicionar el frijol como un elemento básico de identidad dentro de la dieta tradicional del mexicano.

 

“Es un alimento rico en nutrientes y componentes que son importantes en la dieta de cualquier persona, pero ha disminuido su consumo, por ello queremos reincorporarlo. Y socialmente queremos contribuir a crear ingredientes o alimentos más saludables para la población y no se siga la tendencia de engrosar las estadísticas de obesidad y diabetes tipo 2 en el país”.

 

El negrito en el arroz

Frijol (Phaseolus vulgaris L.)

 

Con forma de riñón, el frijol es una leguminosa que crece dentro de la vaina de un árbol que no sobrepasa los 70 centímetros de altura. Se estima que el consumo anual per cápita es de 9.9 kilogramos.

En 2016, se generaron 1.08 millones de toneladas de frijol en el país, cubriendo casi 90 por ciento del consumo nacional. Durante 2015, Zacatecas fue el mayor estado productor de frijol, aportando 29 por ciento de la producción nacional ese año, que se posicionó en 969.1 mil toneladas.

Fuentes: Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural; Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura.




DESECHOS DE PESCADO, MATERIA PRIMA DE EMPAQUES Y UTENSILIOS DESECHABLES

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. 7 de enero de 2019 (Agencia Informativa Conacyt). Con cartílagos, huesos y escamas de pescado, científicos del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR), encabezados por el doctor Miguel Chávez Gutiérrez, caracterizan filmes biodegradables para la industria de empaques y utensilios desechables, en el Laboratorio de Biomacromoléculas del mismo centro.

En entrevista, el catedrático del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), adscrito a la unidad Oaxaca del Instituto Politécnico Nacional (IPN), apunta que a través de residuos de recursos renovables han logrado obtener productos resistentes que permitirán a la industria de empaques de alimentos reemplazar el uso de plásticos derivados del petróleo.

 

“Con restos de tiburón y pez dorado, que son de los principales productos que se obtienen en la costa de Oaxaca, se han efectuado filmes que se desintegran en agua dulce y/o salada, e inclusive en la tierra en un periodo de máximo dos semanas”.

 

Resalta que también se han realizado pruebas de durabilidad de estos filmes, las cuales han demostrado que pueden permanecer en anaquel conservando sus propiedades por alrededor de un año.

 

Doctor Miguel Chávez Gutiérrez.

El doctor en ciencias con énfasis en química de polímeros por la Universidad Estatal de Campinas, Brasil, considera que además de las buenas propiedades de los filmes obtenidos, su materia prima al ser residuos no compite con los granos destinados a la alimentación humana, aunado a que genera un aprovechamiento de residuos.

Originario de la Ciudad de México, el investigador llegó a Oaxaca hace cinco años luego de integrarse a Cátedras Conacyt para retomar la línea de investigación Polímeros biodegradables y su aprovechamiento para obtener materiales sustentables, la cual desarrolló durante su estancia posdoctoral en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), unidad Querétaro.

Además de trabajar con filmes resistentes, el ingeniero químico por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) también realiza caracterizaciones de soluciones que permiten obtener bioplásticos a partir de biopolímeros para su uso como bolsas plásticas, que sustituyan las bolsas de polietileno que se usan actualmente.

Sin embargo, reconoce que en estos casos existe una competencia desigual con la industria petroquímica, debido principalmente a los bajos costos de este tipo de insumos. Además que la materia prima que ha dado los mejores resultados provienen del maíz y la papa, lo que se contrapone con la sustentabilidad alimentaria.

 

“La investigación se centra en el uso de polímeros biodegradables que provienen de recursos naturales que incluye una amplia gama como los que se pueden obtener de residuos de diferentes industrias, entre ellos la pesquera, fibras de agave, así como de tubérculos y leguminosas”.

 

Apunta que antes de pensar en una bolsa o productos, es necesario realizar diversas formulaciones con polímeros y aditivos que puedan tener ciertas características para que sean viables de ocuparse como bolsas de plástico, cucharas, popotes, entre otros.

 

 “Las caracterizaciones más viables que se han encontrado hasta el momento son los almidones de maíz y papa. Aunque también se han desarrollado polímeros biodegradables sintéticos, como el alcohol polivinílico que tiene buenas características”.

 

Opciones

En octubre de 2018, en el municipio de Oaxaca de Juárez entró en vigor una ley que prohíbe el uso de unicel para empacar alimentos que expenden los comercios restauranteros, la medida aplaudida por un amplio sector de la sociedad ha podido ser puesta en práctica de manera irregular.

Ante ello, el científico opina que aunado a este tipo de medidas, se requiere favorecer el uso de otros materiales biodegradables ya sean sintéticos o de almidones, así como promover el establecimiento de compañías que produzcan este tipo de materiales.

 

“En unos años se habrá terminado el petróleo, que es la materia prima de los plásticos, además que en la actualidad existe una cultura sobre el cuidado del medio ambiente, por lo que a las empresas les conviene cambiar sus envolturas de polietileno por unas biodegradables”.

 

Y apunta que para realizar este tránsito no se requieren equipos diferentes de los que ya poseen, únicamente se necesita cambiar las condiciones de temperatura y flujo de aire y ajustar los procedimientos.




LOS COMETAS

¿Sabías que los cometas que vemos por el cielo nocturno pueden haber traído hace miles de millones de años, los elementos básicos para la vida a nuestro planeta?

En el pasado lejano, los cometas hacían que la gente se sintiera intimidada e inquieta. Eran considerados estrellas "con el cabello largo" que aparecían en el cielo en forma imprevisible e imprevista. Para algunos observadores clásicos, un cometa alargado parecía una espada ardiente que atravesaba el cielo nocturno. Los astrónomos chinos guardaron registros durante siglos, con ilustraciones de los tipos característicos de las colas de los cometas. Tomaron nota de los momentos en los que aparecieron y desaparecieron los cometas, además de las posiciones celestiales. Estos anales históricos de los cometas resultaron ser un recurso valioso para los astrónomos de generaciones posteriores.

Ahora sabemos que los cometas son restos de los comienzos del sistema solar, hace alrededor de 4,600 millones de años. Los cometas consisten mayormente en hielo cubierto con material orgánico de reposo. Fueron llamados bolas de nieve sucias. Es posible que arrojen pistas importantes acerca de la formación de nuestro sistema solar. Probablemente, los cometas trajeron agua y compuestos orgánicos, elementos básicos para la vida, a los primeros momentos de la Tierra y a otras partes del sistema solar.

Cada cometa posee una pequeña parte congelada llamada núcleo, que, a menudo, no es más grande que unos pocos kilómetros. El núcleo contiene trozos de hielo y gases congelados con trozos de rocas y polvo incrustados. El núcleo puede tener un interior rocoso pequeño.

Según lo especulado por el astrónomo Gerard Kuiper en 1951, hay un cinturón de cuerpos congelados tipo disco apenas más allá de Neptuno, en donde una población de cometas oscuros que orbitan alrededor del sol en el entorno de Plutón. Estos objetos congelados, que en ocasiones son empujados por la gravedad en órbitas que los acercan al sol, se convierten en los llamados cometas de períodos cortos. Les lleva menos de 200 años orbitar alrededor del sol y, en muchos casos, su aspecto es predecible porque pasaron por allí antes.

Los cometas de período largo son menos predecibles: muchos de ellos provienen de una región llamada nube de Oort, ubicada a alrededor de 100,000 unidades astronómicas de distancia del sol (el equivalente a 100,000 veces la distancia entre la Tierra y el sol). Estos cometas de la nube de Oort pueden tardar hasta 30 millones de años en completar un viaje alrededor del sol.

Un cometa se calienta a medida que se acerca al sol y desarrolla una atmósfera o coma. El calor del sol hace que el hielo del núcleo se convierta en gas para que la coma se agrande. La coma puede tener un diámetro de cientos de miles de kilómetros. La presión de la luz solar y las partículas solares de alta velocidad (viento solar) soplan los materiales de la coma lejos del sol, formando una cola larga y, a veces, brillante. En realidad, los cometas tienen dos colas: una de polvo y un plasma (gas ionizado).

La mayoría de los cometas viajan a una distancia segura del sol: el cometa Halley no llega a más de 89 millones de kilómetros (55 millones de millas). No obstante, algunos cometas, llamados kamikaze o sungrazer, se estrellan contra el sol o se acercan tanto que se rompen y evaporan.

Tentados por las pocas imágenes del núcleo del cometa Halley tomadas durante la misión Giotto, y durante muchos años, los científicos quisieron estudiar los cometas en detalle. En 2001, la nave especial Deep Space 1 de la NASA pasó por el cometa Borrelly y fotografió su núcleo, de alrededor de 8 kilómetros (5 millas) de largo.

En enero de 2004, la misión Stardust de la NASA voló con éxito dentro de los 236 kilómetros (147 millas) del núcleo del cometa Wild. En 2006, Stardust recogió partículas de cometas y polvo interestelar para una muestra de retorno a la Tierra. Las fotografías tomadas durante este paso cercano del núcleo de un cometa muestran chorros de polvo y una superficie rugosa y con textura. El análisis de las muestras del Stardust indica que es posible que los cometas sean más complejos que lo que se pensó en un principio. En las muestras había minerales que se formaron cerca del sol o de otras estrellas. Este hallazgo sugiere que los materiales de las regiones internas del sistema solar viajaron a las regiones exteriores en donde se formaron los cometas.

Otra misión de la NASA, llamada Deep Impact, hizo un paso cercano y un impactor. En julio de 2005, la NASA lanzó el impactor en el camino del núcleo del cometa Tempel 1 en una colisión planificada que vaporizó el impactor y expulsó grandes cantidades de material fino en polvo de debajo de la superficie del cometa. Camino al impacto, la cámara del impactor tomo imágenes del cometa con sumo detalle. Dos cámaras y un espectrómetro en la nave de paso cercano grabaron la espectacular excavación que reveló la composición interna y la estructura del núcleo.

La nave especial de Deep Impact y la de Stardust están en buenas condiciones y fueron enviadas a otro objetivo. La misión de Deep Impact llamada EPOXI (Extrasolar Planet Observation and Deep Impact Extended Investigation) comprende dos proyectos: La investigación extendida Deep Impact, que en 2010 encontró al cometa Hartley 2, y la investigación Extrasolar Planet Observation and Characterization, que busca planetas del tamaño de la Tierra alrededor de otras estrellas. En 2011, cuando la misión Stardust hizo una nueva exploración del Tempel 1 o NExT, la NASA regresó al cometa Tempel 1 y observaron cambios en el cometa a raíz del choque del 2005 con Deep Impact.

Artículo original:

http://solarsystem.nasa.gov/planets/profile.cfm?Object=Comets&Display=OverviewLong




LA ESCOLARIDAD, UN ECUALIZADOR DE OPORTUNIDADES

Monterrey, Nuevo León. 13 de diciembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). En México, de acuerdo con datos del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), 74 por ciento de la población cuenta con educación media superior, considerado el nivel posterior a la secundaria, pudiendo llamarse preparatoria o bachillerato.

Aunque las mediciones cuantitativas indican que casi tres cuartas partes de la población mayor a 20 años cuenta con educación media superior, dicho nivel también requiere el análisis de la exclusión social que puede llegar a generar.

El doctor en sociología por la Universidad de Texas e investigador de El Colegio de México (Colmex), Patricio Solís, encuentra en la educación media superior un espacio de vulnerabilidad y exclusión en el México contemporáneo, si no se maximiza el grado escolar como ecualizador de las relaciones sociales.

 

La exclusión social, un término relativo a la región

 

“La exclusión social enfatiza los procesos de ruptura de lazos sociales, pero también lazos culturales o lazos educativos. Esta concepción europea, al retomarse en países de América Latina, se olvida de que son contextos sociales distintos”.

 

Patricio Solís asegura que el concepto de “exclusión social” en Europa surge en los años ochenta, cuando se hace una regresión de los programas del Estado benefactor, para cambiar a lo que se conoció como “la etapa neoliberal”. Sin embargo, el contexto latinoamericano, asegura, fue distinto.

Patricio Solís, investigador de El Colegio de México,
cree que la escolaridad puede ayudar a disminuir
las desigualdades.

 

“Comienza la exclusión de los que antes eran incluidos en Europa, en el Estado de bienestar. Ahora, en América Latina tenemos estudios propios, que aquí vienen de cuestiones históricas. Acá se discute sobre la capacidad de integración de sociedades capitalistas con desarrollo tardío. Y esa expansión capitalista genera segmentación. Entonces, los conceptos son diferentes”.

 

La escolaridad y los riesgos de exclusión segmentada

“La inclusión no implica igualdad distributiva, no implica que todos tengan lo mismo. Implica que todos tengan un piso mínimo de bienestar y acceso justo a oportunidades. Quiero decir que el destino social no tenga condicionantes sociales de factores ajenos a las posibilidades individuales. Entonces la escolaridad sigue siendo para el acceso a un piso mínimo de bienestar”. Solís indica que la escolaridad es fundamental para la gran mayoría de las personas.

 

“Si hay desigualdad en el acceso a la escolaridad, es muy probable que eso se refleje en el destino social de las personas. Si decimos que los orígenes sociales se asocian a los destinos ocupacionales, con la escolaridad disminuimos la desigualdad de oportunidades, que a veces se dan por capital social, herencias, entre otras”.

 

Sin embargo, el investigador hace énfasis que la simple escolaridad no disminuye la desigualdad, puesto que es diferente el grado de preparación y oportunidades que se tienen, dependiendo de la institución de educación media superior a la que se acuda.

 

“Es diferente ir a una institución privada o a una pública, para bien o para mal, porque incluso entre esas hay unas de más calidad que otras. También hay desigualdades, que a eso llamamos desigualdades horizontales”.

 

Patricio Solís explica las transiciones que existen, pues de la primaria a la secundaria es casi universal, mientras que de la secundaria a la preparatoria, cerca de 35 por ciento de estudiantes no completa la transición.




NUESTROS ALIMENTOS ULTRAPROCESADOS DE CADA DÍA

Guadalajara, Jalisco. 11 de diciembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). Ante el ritmo acelerado de vida, el consumo de alimentos ultraprocesados —obtenidos mediante complejos procesos industrializados— se considera una opción práctica, aunque en opinión de especialistas en salud y nutrición, está muy lejos de resultar saludable.

Pero ¿quiénes son los consumidores de estos productos ultraprocesados y por qué los incorporan a su dieta?

El maestro Joaquín Alejandro Marrón Ponce, investigador del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), estudió las características sociodemográficas de los mexicanos para conocer el perfil de las personas que consumen alimentos ultraprocesados, usando como base la información de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (Ensanut).

El trabajo de Marrón Ponce se complementó con trabajos similares de países como Canadá, Ecuador, Chile o Estados Unidos.

 

“Nos enfocamos en observar cómo era el comportamiento social, no solo en países latinoamericanos sino también cómo este consumo ha progresado en países de altos ingresos, como Estados Unidos o Canadá”.

 

Este estudio contempló cinco variables sociodemográficas: sexo, grupo de edad, nivel socioeconómico, zona geográfica y nivel educativo. En cuanto al primer rubro, en México se observó que son las mujeres quienes consumen más estos productos, de donde adquieren aproximadamente 30.1 por ciento de las calorías diarias, mientras que los hombres obtienen 29.5 por ciento de su consumo total de calorías de los ultraprocesados.

Los alimentos ultraprocesados se caracterizan por ser aquellos que atraviesan procesos industrializados y están hechos de varios ingredientes, algunos de ellos obtenidos de manera sintética; estos productos suelen estar listos para comer, por lo que su presentación puede ser en envases listos para calentar o en envolturas, como las frituras.

 

“Son aquellos productos que están listos para ser consumidos de forma inmediata. Una particularidad que tienen estos productos es que están hechos de muchos ingredientes, como mínimo incluyen seis ingredientes, entre ellos sustancias que normalmente no se utilizan en la cocina tradicional”, señala el investigador.

 

Dime lo que comes y te diré quién eres

En la variable de grupo de edad, se evaluaron cinco periodos: 2-9 años, 10-19 años, 20-39 años, 40-59 años y más de 60 años. En el caso de México, el primer grupo (2-9 años) fue aquel en el que se detectó que consumen más alimentos ultraprocesados, con un promedio de 38.6 por ciento del total de calorías obtenidas de estas fuentes de comida.

Aunque esa ingesta no es saludable, contrasta con el consumo de otros países como Estados Unidos, donde ese grupo de edad consume más de 65 por ciento de sus calorías de alimentos ultraprocesados, o con Ecuador, donde se reportó un consumo de aproximadamente 16 por ciento en las personas de menor edad.

De los tres niveles socioeconómicos evaluados, bajo, medio y alto, se observó que el primero de ellos es el que menor consumo de ultraprocesados reporta, con un promedio de 23.5 por ciento de las calorías de su dieta, mientras que los otros apartados se encontraban en 31.3 por ciento y 33.6 por ciento, respectivamente.

En la variable de la zona geográfica, se reportó que los ciudadanos de áreas urbanas son mayores consumidores (32.4 por ciento) ante los de zonas rurales (22.9 por ciento); esa tendencia de más consumo en ciudades que en áreas rurales se observa en casi todos los países evaluados, con excepción de Canadá y Australia.

En cuanto al nivel educativo, se consideró a ciudadanos de más de 20 años en tres grupos: alto, medio y bajo. En México, se registró que aquellos con nivel educativo alto eran quienes consumían más ultraprocesados (37 por ciento), seguidos de los que tienen un grado medio (29 por ciento) y los de rango bajo (21 por ciento).

Sin embargo, el maestro Marrón Ponce señala que aún hace falta esclarecer este último rubro, pues es necesario no solo evaluar el nivel educativo —que podría atribuirse a una relación laboral estable— sino también los conocimientos alimenticios que tengan los ciudadanos, para así poder conocer si existe una educación alimenticia ideal.

 

Un estudio internacional

Marrón Ponce menciona que el consumo en exceso de estos productos puede generar enfermedades crónico degenerativas, como diabetes, sobrepeso u obesidad, lo que convierte el consumo indiscriminado de estos alimentos en un riesgo para la salud mundial.

Tratamos de detectar los segmentos sociodemográficos de la población que tienen mayor riesgo al consumir esos productos”, explica Marrón Ponce. Los resultados de este perfil de consumidor mexicano se elaboraron junto a otros especialistas, que indagaron la información de otros países como Canadá, Ecuador, Chile, Estados Unidos, Australia, Brasil, entre otros.

El trabajo del maestro Marrón Ponce se complementa con los indicadores de otros ocho países; al igual que el investigador, otros profesionales de la nutrición participaron en este proyecto internacional: Larissa Baraldi (Brasil y Estados Unidos), Fernanda Rauber (Reino Unido), Milena Nardocci (Canadá), Priscila Machado (Australia), Gustavo Cediel (Chile), Neha Khandpur (Colombia) y Philippe Belmont Guerrón (Ecuador).

El investigador nutricional menciona que este estudio internacional señala algunas diferencias de consumo entre los países considerados en transición alimentaria y aquellos que ya se consolidaron como potencias, por lo que podría ser un trabajo para acercarse a las políticas públicas implementadas en aquellos estados con mínimo consumo de ultraprocesados y así frenar el uso de este tipo de productos en las naciones emergentes.




UNA MIRADA AL RAP DESDE LA ACADEMIA

Morelia, Michoacán. 15 de diciembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). Nace en el Bronx y evoluciona como una compleja estructura que devela los más profundos secretos de la calle. El rap se estudia desde hace unos años en la academia como una forma de abordar las culturas populares urbanas y ganar un mejor entendimiento de las dinámicas sociales que se materializan en las expresiones artísticas.

El Laboratorio Nacional de Materiales Orales (Lanmo) de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES), unidad Morelia, hace un trabajo interinstitucional para el estudio multidisciplinario de los discursos orales, así como las manifestaciones derivadas de ellos como son los gestos, la sonoridad, la memoria, corporalidad, ritualidad, expresiones musicales, entre otras.

Esa es la base que les permite estudiar las dinámicas sociales, formas de comunicación, estructuras de pensamiento, congregar los saberes locales, profundizar las prácticas tradicionales y las manifestaciones artísticas.

 

"Hace 10 años aproximadamente se comenzó a estudiar desde la etnomusicología los temas de contracultura y escenas musicales subalternas, debido a su contenido social y musical", señala el doctor en etnomusicología y técnico del Lanmo, Roberto Campos Velázquez.

 

A pesar de que su estudio es reciente, este fenómeno tiene una historia que comienza desde los años 60 a inicios de los 70 en el Bronx. Una cultura donde se familiarizaron algunos sectores marginados de la población, como grupos de migrantes provenientes sobre todo de Jamaica, menciona el estudiante de literatura intercultural Juan Juárez Martínez, que actualmente realiza su proyecto de tesis en el Lanmo sobre el rap, asesorado por el doctor en literatura comparada Santiago Cortés Hernández.

El Laboratorio Nacional de Materiales Orales (Lanmo) fue el primero aprobado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en el área de humanidades. Actualmente desarrolla diferentes proyectos de investigación que se enfocan en la construcción del discurso oral para documentar, procesar y analizar esa información.

También alberga otros proyectos, proporciona herramientas técnicas para poder desarrollarlos y producir materiales que sirvan como referencia para investigadores. Se generan estudios básicos sobre los materiales orales, que puedan ser utilizados como punto de partida para estudiarse con mayor profundidad. 

Para Roberto Campos Velázquez, miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), el rap "se estudia porque con el tiempo se ha convertido en una de las más importantes expresiones de arte urbano, por el foco internacional que ha ganado con los años".

Ese foco no solo se debe a la musicalidad tan característica del rap, sino también a que a través de él se ha expresado la crítica a la colonización, racismo, explotación, etcétera. Juan Juárez explica que el hip hop se puede abordar en sus diferentes elementos.

 

"En la época dorada del rap, los años 90, se abordó el gangsta rap con su discurso de violencia, pero también se generó un discurso social con crítica al racismo, sobre todo. Así se dio voz a los que habían sido históricamente silenciados. Cuando se internacionalizó llegó a otros espacios donde también había algo que decir, por lo que se fueron incorporando nuevas realidades y generando una escena más consciente en el rap", explica Juárez Martínez.

 

Pero se mantuvieron los pilares sobre los que se construyó el rap: el rol del DJ, rap, break dance y grafiti.

Cortés Hernández menciona que hay raperos que son también académicos, en esa búsqueda de crear y pensar su actividad. Ejemplos de ellos son Menuda Coincidencia, Franchini, Olmeca, Feli Dávalos, entre otros.

El estudio del discurso y de las expresiones urbanas no se limita solamente al rap, Cortés Hernández dio el ejemplo de los albures, este juego de palabras con doble sentido que conforma la identidad mexicana.

 

"Aunque no se aborde de forma específica, ya ha sido retomado por académicas como Helena Beristáin. Lo que los unifica es la intención de estudiar las culturas populares urbanas. El caso del rap es privilegiado porque ha obtenido un foco internacional y, por su contexto, permite que se estudie desde diferentes disciplinas como la etnografía, musicología, antropología, literatura".

 

Un evento en la Facultad de Filosofía de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo convocó a los raperos de la ciudad para dialogar sobre si en el rap se habla de las drogas como una apología o haciendo una crítica.

Fue organizado por el doctor en ciencias de la educación, Víctor Hugo Valdés Peña, catedrático de la facultad, junto con los estudiantes José Alberto Piña y Víctor Manuel Zamudio, para exponer la lejanía que tienen las instituciones educativas y gubernamentales con el rap y expresiones alternativas.

El rapero moreliano RITEK mencionó que el rap ha sido una forma de resistencia, pero en esa finalidad hay también una responsabilidad.

 

"El rap mueve a las juventudes. El ritmo nos educa, por más rebeldes que nos creamos tenemos que educarnos. Yo he estado en lo más 'culero' de la calle, pero salí para poder estudiar. El rap tiene que pasar por eso también, de la calle a la universidad porque somos comunicadores".

 

Y aunque como una expresión artística exista un debate sobre si tiene o no una responsabilidad o deber ser, los doctores del Lanmo señalan que es innegable su relación con la academia.

 

Primera Cumbre Latinoamericana de Rap: Voces del Hip Hop

Las actividades del Laboratorio Nacional de Materiales Orales consisten en la construcción del repositorio, documentación en campo, documentación en archivo, actividades con comunidades, procesamiento y edición de materiales orales, desarrollo de instrumentos electrónicos, experimentación sonora, grabaciones de estudio y realización de actividades académicas.

Dentro de las últimas se hace un evento magno cada año. El año pasado se realizó el Congreso Internacional de Poéticas de la Oralidad: Homenaje a Margit Frenk.

 

"Este año nuestro evento magno fue la Primera Cumbre latinoamericana de Rap: Voces del Hip Hop, que fue en septiembre, donde participaron más de 25 raperos del mundo: España, Colombia, Chile, Cuba, Argentina, Costa Rica, Guatemala y México", menciona Juan Juárez Martínez, coordinador principal del proyecto.

 

No se trató de un evento académico donde se estudió el hip hop, sino un evento académico construido desde los raperos, explicaron los organizadores. En el encuentro, se presentaron siete mesas temáticas en donde se abordaron temas como Rap y Sociedad I y II.

Roberto Campos Velázquez menciona que "debido a la internacionalización del rap se incorporaron nuevas voces y elementos. Los pilares del rap en Latinoamérica son consistentes con el rap originario; sin embargo, no se ha llegado a un acuerdo de cómo manejar el contexto latinoamericano. Con esta cumbre pretendemos que además de que se estudie el rap, se genere una congregación sobre el quehacer de este, así como las líneas de pensamiento".

Otro tema en la cumbre, que tuvo como sede el auditorio de la CSAM de la UNAM, campus Morelia, fue el Hip Hop y las lenguas originarias, con el fin de visibilizar el fenómeno de asunción del rap por culturas originarias, haciendo un espacio para analizar la mexicanidad en el género.

 

"Las lenguas operan en diferentes esquemas de pensamiento. La semántica musical cambia según el idioma. Es un tema que se tiene que poner sobre la mesa porque los jóvenes, sin importar su contexto, están acudiendo al rap para expresarse, ¿por qué están eligiendo este vehículo y no otros? Eso es lo interesante".




LITERATURAS DEL NORTE DE MÉXICO, RETRATOS DE OTRO MUNDO

San Luis Potosí, San Luis Potosí. 3 de diciembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt).- “La categoría de literatura del norte es una de las categorías críticas más productivas, exitosas e interesantes de la literatura mexicana en las últimas décadas. En ese sentido, hay una enorme polémica en torno a la cuestión de qué debemos entender por norte o literatura del norte, y toda una serie de elementos que se adhieren a estas etiquetas. Como la idea de literatura del desierto que se manejó mucho en la década de 1980, y también la idea de una literatura fronteriza, etcétera. Todos estos elementos abren una serie de imaginarios en torno a los cuales se generan manifestaciones literarias que van más allá de lo que tradicionalmente se postula: que es una literatura del crimen organizado, por ejemplo”, afirma el doctor Daniel Zavala Medina.

Para el doctor en literatura hispánica por El Colegio de México y miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la exploración de las distintas vertientes que surgen en los estados del norte de México muestran la necesidad de cuestionar los prejuicios y las categorías para plantear si de verdad existe una literatura norteña aparte de la literatura mexicana en general.

 

“Mi convicción es que no hay una literatura del norte sino una serie de literaturas. Ahora bien, establecer una serie de características en torno a esas literaturas y establecer un corte de estas con las literaturas del centro o del sur, sería muy arriesgado. Pienso que lo que nos corresponde como labor crítica de los estudiosos de la literatura, es ver qué elementos están constituyendo estos fenómenos literarios en sus distintas manifestaciones. Una de las cuestiones que se postulan es que en las literaturas del norte hay una esencia enlazada con el asunto de un paisaje que normalmente es el desierto, además de la especificidad del lenguaje, y de un grupo poblacional con características muy propias”.

 

Sin embargo, esa visión es una perspectiva heredada del siglo XIX, y que el también profesor investigador de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (FCSyH UASLP) reconoce como útil para reflexionar que no se debe de pensar en las literaturas del norte como fenómenos aislados de otras manifestaciones culturales en México. Porque de lo contrario, esa perspectiva supondría la generación de especificidades culturales a partir de un paisaje, algo que en su momento entonaba con la estructura de las visiones nacionalistas de aquel siglo.

 

“Es un fenómeno complicado. Por ejemplo, estamos viviendo un periodo de crimen organizado en que el narcotráfico es muy visible, pero me parece que no podemos decir que la literatura del norte es fundamentalmente narcoliteratura. Creo que la visibilidad de esta literatura tiene que ver también con la visibilidad en los medios del fenómeno del narco, que podemos observar también en las llamadas narcoseries, que gozan de una gran popularidad, y que  son espejo de un fenómeno que ocurre y que se consume. Entonces resulta que algunas editoriales están promoviendo este tipo de literatura, pero también es un fenómeno que se genera como una especie de exotismo”.

 

Y eso es interesante porque el caso de la narcoliteratura pareciera a simple vista el producto de una realidad que solo se vive en ese norte mexicano, esa otra región cultural que separamos del centro y del sur del país. Cuando en realidad la violencia se encuentra en todos lados. Hecho que en el norte se nutre del contexto sociopolítico y económico que surge de nuestra vecindad con los Estados Unidos, y sus obsesivas exigencias para controlar la violencia y el crimen organizado dándole mayor visibilidad.

 

“Me parece que tenemos una buena cantidad de autores que sí nacieron en el norte mismo. En primer lugar, daría el nombre de Martín Luis Guzmán, quien nació en Chihuahua en 1887 y que nos dejó un par de obras fundamentales de la literatura mexicana como son La sombra del caudillo y El águila y la serpiente. En cuanto a literatura del norte más reciente, tenemos autores muy interesantes como Carlos Velázquez (El karma de vivir en el norte) o Julián Herbert (Canción de tumba), que aunque este último no nació allá, es una de las figuras más visibles del fenómeno. Me gusta mucho la obra de Daniel Sada (Casi nunca), David Toscana (El ejército iluminado), Luis Humberto Crosthwaite (Instrucciones para cruzar la frontera), es decir, tenemos un abanico de posibilidades muy, muy interesante”.

 

La visión femenina del norte: una literatura de violencia y resistencia

“Pienso que la literatura del norte se da en una región que tiene muchas leyendas tanto de México como de los Estados Unidos, y que ha sido romantizada o demonizada como tierra de violencia, matanzas y feminicidios. Y pienso que ahí hay algo que no se lee mucho ni en México ni en los Estados Unidos, pero que es algo que representa la cultura en esta región, donde hay mucho más que las leyendas tanto buenas como malas”, afirma la investigadora Madison Felman-Panagotacos, maestra en literatura y lenguas hispánicas por la Universidad de California Los Ángeles (UCLA).

La investigadora tiene un particular interés en el uso de la ficción como un medio de disidencia política en Argentina y México, lo que le ha llevado a indagar cómo es que los contextos socioculturales latinoamericanos condicionan de manera profunda, tanto en cine como en literatura (por ejemplo, ha trabajado sobre la representación del trauma infantil en la filmografía de Lucrecia Martel), las producciones específicas de ambas geografías. Así, se crean mundos pero también las fronteras de pensamiento, e incluso políticas se derrumban ante la literatura.

 

“La gente al leer, aprende. Y al aprender de una cultura nueva, es como si se expandiera su conocimiento y sabiduría, como sucedería por ejemplo si una persona que no vive en la frontera comienza a leer literatura sobre la vida cotidiana en la frontera. Pienso que esto puede permitir construir desde la literatura mejores relaciones entre los Estados Unidos y México, e incluso entre regiones dentro de ambos países”.

 




HISTORIA Y CIENCIA CON SABOR A CHOCOLATE

Guadalajara, Jalisco. 2 de diciembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). De cáscara dura, pulpa dulce y semillas amargas, el cacao es un fruto que puede protagonizar varias historias, ya sea con su pasado en Mesoamérica, como un tesoro robado y enviado a Europa, como un producto que endulza los paladares o siendo el manjar favorito de los dioses de las antiguas civilizaciones del continente.

Para comprender y debatir sobre este fruto, a veces amargo o dulce, distintos expertos y conocedores del cacao se reunieron en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) para brindar la charla “muy sabrosa” Chocolate: ciencia e historia del manjar de los dioses, donde además se platicó sobre la historia de este producto en nuestro país.

La maestra María Emilia Beyer Ruiz, académica de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia (DGDC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y conocedora de la ciencia y biología de este fruto, manifestó que desde su experiencia le tocó convivir con niños que no conocían el origen del chocolate, por lo que consideró importante destacar el papel del cacao en la historia.

Explicó que el nombre científico del árbol de cacao (Theobroma cacao) le fue atribuido por el sueco Carlos Linneo?, considerado padre de la taxonomía. Además, Beyer Ruiz señaló que este nombramiento junta significados como dios (Teo) y alimento (broma), lo que podría traducirse como un alimento o manjar de los dioses.

 

“El cacao pertenece a nuestra cultura, a nuestra historia y a nuestro modo de hacer las cosas, a nuestra propia identidad, y para el resto del mundo es un producto que gusta mucho, se vende bien y a todos nos gusta”.

 

El fruto del cacao tiene forma similar a un melón alargado, agregó Beyer Ruiz. Este cuenta con una cáscara dura que puede ser devorada por aves o primates, quienes se alimentan de la pulpa azucarada del fruto, abandonando las amargas semillas del interior, las cuales son dispersadas por los mismos animales cuando acaban de comer.

Además, la divulgadora científica enfatizó que es necesario conocer el origen y punto de domesticación del cacao. El fruto, ahondó, tiene sus orígenes en la selva mesoamericana, donde las antiguas civilizaciones empezaron a cultivarlo y aprovecharlo para consumir como bebida.

El chocolate contiene vitaminas B1, B2 y antioxidantes, recordó Beyer Ruiz; sin embargo, también es fuente de cafeína y teobromina, que ayudan a mantener al consumidor alerta: “Es un alimento que nos beneficia, es en realidad muy sabroso”.

 

Delicias desde el pasado

Por su parte, el historiador gastronómico Edmundo Escamilla, relató que, según códices de las antiguas civilizaciones, el cacao ya era consumido hace tres mil 500 años, y se ha encontrado evidencia de que culturas como la maya o la olmeca ya se alimentaban de este fruto, de acuerdo con análisis a los residuos de recipientes de esa época que han sido encontrados.

“Nosotros consumimos cacao desde hace tres mil 500 años, se lo llevaron a Europa donde tienen aproximadamente 400 años de estar consumiéndolo”. Escamilla mencionó que anteriormente el cacao se utilizaba como unidad de cambio entre antiguas civilizaciones, y consideró que durante la época de la conquista la verdadera pérdida no fue el oro, sino el tesoro que representaban los granos de cacao.

Escamilla también señaló que anteriormente el cacao se consumía únicamente con agua, y fueron otras culturas, como la europea, quienes le agregaron otros ingredientes como azúcar y leche para modificar su característico sabor amargo, para ser del agrado de los paladares del antiguo continente.

La maestra Beyer Ruiz detalló que Costa de Marfil es el país con mayor índice de producción de cacao, situación que no se replica en México, donde hay cultivos de este fruto en estados del sur y sureste. Para mejorar la producción en el país, la divulgadora mencionó que debe haber más investigación científica en el campo y así conocer las condiciones óptimas para explotar este “manjar de dioses”.

Beyer también participó en otras conferencias sobre ciencia durante la FIL.




¡CUIDADO CON LAS TORMENTAS SOLARES!

Ciudad de México. 27 de noviembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt).- El Laboratorio Nacional de Clima Espacial (Lance) monitorea y estudia la actividad del sol y del entorno espacial, con el fin de realizar pronósticos sobre el clima espacial en el territorio mexicano y alertar sobre las posibles afectaciones que este podría tener en la Tierra.

Fotografía cortesía de Facebook: Sciesmex LANCE.

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, el doctor Juan Américo González Esparza, responsable del Lance, dijo que el Servicio de Clima Espacial México (Sciesmex) responde a la necesidad del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y de la Agencia Espacial Mexicana (AEM) de contar con acciones de política pública para la prevención de eventos de clima espacial.

 

“Con el sistema de aviso temprano del Sciesmex reportamos eventos en tiempo real en colaboración con agencias internacionales, en este caso con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) y otros servicios de clima espacial, cuando hay actividad solar o magnética que pueda tener afectaciones a los sistemas tecnológicos críticos para México”.

 

Por su parte, el doctor Víctor de la Luz Rodríguez, investigador del Lance, dijo que no fue sino hasta 2003 cuando el clima espacial cobró una importante relevancia para la física espacial, ya que en ese año ocurrieron las fulguraciones solares más intensas registradas en los últimos años y cuyos efectos incluyeron interrupciones en los sistemas de telecomunicaciones, apagones en Suecia y la aparición de auroras boreales más allá de los polos norte y sur.

El grupo interdisciplinario dedicado al estudio del clima espacial del Lance está integrado por investigadores del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), campus Morelia, la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y además cuenta con investigadores del programa Cátedras del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

La información para el monitoreo de la actividad solar es obtenida a través de la cooperación con la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), la NOAA, que cuentan con satélites apuntando directamente al sol. El Lance recibe datos en tiempo real en los que se observa la superficie del Sol y cifras sobre la radiación proveniente de él.

El laboratorio cuenta con el radiotelescopio de centelleo interplanetario (CIP) localizado en el municipio de Coeneo, en Michoacán, el radioespectrógrafo Callisto y una cámara de burbujas ionosféricas, que forman parte de su instrumentación, y adicionalmente se obtienen datos de observatorios y redes asociadas.

 

¿Qué es el clima espacial?

El clima espacial, también conocido como meteorología del espacio, mide y analiza las propiedades físicas del sol, el entorno espacial, la magnetósfera, la atmósfera y la superficie de la Tierra que es afectada de manera directa e indirecta por la actividad de nuestra estrella.

Fotografía cortesía de Museum of Hiram.

“El sol, como todas las estrellas, es una gigantesca esfera de gas caliente, donde en su interior están ocurriendo reacciones nucleares y se está liberando una enorme cantidad de energía. Esta energía emerge a la superficie y sale en forma de luz; sin embargo, la superficie del sol también es muy activa y dinámica, tiene campos magnéticos y gigantescas burbujas de gas que se están moviendo”, explicó el físico espacial.

 

La combinación del movimiento de gases y el campo magnético producen en el Sol regiones conocidas como manchas solares, en las cuales el campo magnético es muy intenso y se producen explosiones. Estas explosiones también son denominadas tormentas solares y expulsan al espacio grandes cantidades de energía en forma de luz, radiación, partículas energéticas o en forma de nubes de plasma que además están cargadas con un campo magnético.

A pesar de que la Tierra cuenta con un campo magnético que actúa como escudo contra las tormentas solares, estas llegan a alcanzar una gran intensidad, lo que puede provocar afectaciones en los sistemas tecnológicos y a las personas, pues prácticamente todas las operaciones de la sociedad moderna dependen de ellos.

 

“Sabemos que cada vez que hay una tormenta solar hay afectaciones en estos sistemas y producen daños económicos, daños en sistemas, y en el caso extremo de eventos muy intensos, estas tormentas solares pueden producir afectaciones en los sistemas de generación y distribución de energía eléctrica y provocar apagones”, dijo González Esparza.

 

Asimismo, explicó que las tormentas solares son eventos recurrentes que se presentan en un ciclo de aproximadamente 11 años, al que los científicos llaman ciclo de actividad solar. Actualmente el sol presenta baja actividad y se espera que esta eleve dentro de aproximadamente cuatro años.

De la Luz Rodríguez indicó que en la medición del clima espacial se utilizan escalas establecidas por la NOAA, en las cuales se miden las tormentas geomagnéticas que alteran el campo magnético de la Tierra; las tormentas de radiación solar, caracterizadas por altos niveles de radiación cargada de iones de alta energía; y de suspensión de radio, es decir, alteraciones a la ionósfera terrestre a causa de emisiones anormales de rayos X y ultravioleta.

 

 “Cada una de estas clasificaciones está relacionada con una afectación en la superficie de Tierra o en la atmósfera terrestre. Las afectaciones impactan en nuestra tecnología, por ejemplo, una lluvia de partículas puede afectar los satélites o los aviones; la radiointerferencia, a los sistemas GPS o radares; y las tormentas geomagnéticas, a las redes eléctricas”.

 

Agregó que el Sciesmex es una interfaz entre los diferentes tipos de índices internacionales y la red de instrumentación del Lance e instituciones asociadas que trabaja para producir índices nacionales, de modo que se contextualiza la información y se define cómo el clima espacial afecta el territorio mexicano.

 

El sistema de alerta temprana en acción

Cuando el Sol emite una fulguración, la radiación que expulsa tarda aproximadamente ocho minutos en llegar a la Tierra. Los satélites de la NOAA registran esa radiación y envían los datos a la NASA, en donde se clasifica de acuerdo a su medición y si supera cierto límite, se emite una alerta internacional por el Centro de Predicción de Clima Espacial (SWPC, por sus siglas en inglés).

Una vez que la alerta internacional es emitida, esta tarda apenas cinco minutos en llegar al Lance, quienes se encargan de publicar la información a través de la página web del Sciesmex, correo electrónico y por medio de las cuentas de Facebook y Twitter.

El investigador refirió que a diferencia de un terremoto o de un huracán, donde sus efectos solo se presentan en una región, las tormentas solares afectan prácticamente todo el planeta, haciendo que la creación de protocolos de respuesta sea un reto internacional.

 

“Actualmente estamos diseñando los protocolos y coordinándonos a nivel internacional. El sol está tranquilo y se espera que los próximos cuatro años tenga una actividad mínima, lo que nos da unos años desarrollar estrategias y establecer colaboraciones internacionales para prevenir los efectos de un evento solar muy intenso”.

 

El Lance trabaja en colaboración con operadores de sistemas tecnológicos responsables de los sistemas de telecomunicaciones, satélites, sistemas de generación y distribución de energía eléctrica para desarrollar protocolos de prevención y convertir a México en un país resiliente ante estos fenómenos naturales.

En la página web del Sciesmex se reportan datos en tiempo real provenientes de la red de instrumentos del Lance. Igualmente las redes sociales son utilizadas para la difusión de datos sobre el clima espacial de México y transmiten seminarios y actividades de divulgación en video.