Villa Educación

Martes 18 de septiembre de 2018

LA POSICIÓN DE LA TIERRA ALREDEDOR DEL SOL DEFINE LAS ESTACIONES

¿Por qué el verano empieza el 21 y no otro día?

El verano de 2018 comenzará el 21 de junio, a las 10.07 (GMT). Esta estación durará 93 días y 15 horas, y terminará el 23 de septiembre con el comienzo del otoño.

Los inicios de las estaciones no son un capricho, sino que se definen como aquellos instantes en los que la Tierra se encuentra en una determinada posición en su órbita alrededor del Sol. En el caso del verano, esta posición corresponde al punto en el que el centro del Sol, visto desde la Tierra, alcanza su máxima declinación Norte (+23º 27'). Cuando eso sucede, la altura máxima del Sol al mediodía apenas cambia durante varios días, circunstancia a la que se llama solsticio (Sol quieto) de verano. En el momento en que el verano empieza en el hemisferio norte, en el hemisferio sur hace lo propio el invierno.

El solsticio del verano puede producirse a lo sumo en tres fechas distintas del calendario: los días 20, 21 y 22 de junio, aunque durante el siglo XXI sólo ocurrirá los días 20 y 21 de junio. El inicio más tempranero sucederá el año 2096, y el inicio más tardío ocurrió el año 2003. Las variaciones de un año a otro son debidas al modo en que la duración de la órbita de la Tierra alrededor del Sol (conocida como año trópico) encaja en la secuencia de años bisiestos del calendario.

Por estas fechas se da también el máximo alejamiento anual (afelio) entre la Tierra y el Sol. En 2018, el máximo alejamiento se dará el día 6 de julio, siendo la distancia de algo más de 152 millones de km., unos 5 millones más que a principios de enero, cuando la distancia al Sol alcanzó su mínimo anual.

El solsticio de verano 2018 se producirá el jueves 21 de junio a las (10.07 hora GMT), por lo que este será el día del año con más horas de luz solar.

En esta fecha, el polo Norte se encuentra más inclinado hacia el Sol que durante cualquier otro día del año. Esto significa que, en el solsticio de junio, el hemisferio norte vive el día más largo y la noche más corta del año. Todo lo contrario ocurre en el hemisferio sur, donde junio trae el solsticio de invierno y el día más corto del año.

Origen del nombre

El nombre de 'solsticio', procedente del latín 'sol' (Sol) y 'sistere' (permanecer quieto) y su origen reside en que, durante estos días, la posición del Sol al mediodía no cambia.

Durante estas fechas, el Sol y la Tierra están más alejados entre sí que el resto del año. Es lo que se conoce como afelio y se produce porque, en su desplazamiento en torno a la estrella, la Tierra no traza una trayectoria circular perfecta sino elíptica.

En este momento del año, el planeta se mueve más lentamente por su órbita, lo que provoca que el verano tenga una duración mayor a la del resto de las estaciones. En el 2018, el máximo alejamiento se dará el día 6 de julio con una distancia de algo más de 152 millones de kilómetros.

El fenómeno astronómico del solsticio de verano ha sido motivo de celebración con fiestas y rituales en numerosas culturas.