Villa Educación

Martes 23 de octubre de 2018

.: Filtro de Proyectos :.



EL FUTURO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN LA EDUCACIÓN

El uso de la IA en la educación plantea preocupaciones legítimas sobre cómo se recolectan y usan los datos educativos.

En un estudio publicado por McKinsey Global Institute, expertos examinaron el papel de la Inteligencia Artificial (IA) en diversas industrias, entre ellas la educativa. Los analistas afirman que la implementación exitosa de la IA en la educación dependerá no sólo de aspectos técnicos, sino también de cuestiones éticas, por ejemplo, la gestión de los datos privados de los estudiantes.

El análisis "Inteligencia Artificial: ¿La siguiente frontera digital?" indaga las tendencias microeconómicas para comprender las fuerzas macroeconómicas que están afectando a los negocios y las políticas públicas. Los investigadores se centraron en cinco sistemas tecnológicos que emplean Inteligencia Artificial: robótica y vehículos autónomos, visión por computadora, lenguaje, agentes virtuales y aprendizaje automático. Las principales conclusiones son:

  • La inversión en IA está creciendo rápidamente, dominada por gigantes digitales como Google y Baidu. A nivel mundial, los gigantes tecnológicos gastaron entre 20,000 y 30,000 millones de dólares en IA en 2016.
  • La adopción de IA fuera del sector tecnológico se encuentra en una fase temprana o experimental. Pocas empresas la han desplegado a escala.
  • Los patrones de adopción ilustran una creciente brecha entre los primeros usuarios de IA y los demás.
  • La evidencia temprana sugiere que la IA puede aportar valor real y ser una poderosa fuerza disruptiva.
  • La dependencia de IA en fundamentos digitales indica que no hay atajos para las empresas. Las compañías no pueden retrasar su avance digital.
  • La IA promete beneficios, pero también plantea retos urgentes que incumben a empresas, desarrolladores, gobierno y trabajadores.

El estudio presenta posteriormente cinco casos de estudio en diferentes industrias: Educación, Salud, Manufactura, Comercio Minorista y Servicios Eléctricos. Nos centraremos en el campo de la Educación.

Las escuelas gastaron alrededor de $160 mil millones de dólares en tecnología educativa en 2016, y se prevé que la inversión crezca 17% anualmente hasta 2020. La participación de la IA en estas inversiones no ha sido medida, pero es muy probable que aumente.

"Las tecnologías de Inteligencia Artificial están bien adaptadas para el alcance de los objetivos cruciales de la educación, como mejorar la eficiencia y eficacia de la enseñanza, proporcionar educación para todos y desarrollar las habilidades que serán esenciales en el siglo XXI", señala el documento.

Aspectos destacados del futuro de la Inteligencia Artificial en la Educación:

  • La IA desempeñará un papel clave para mejorar la conexión entre los sistemas educativos y el mercado laboral.
  • La IA puede ayudar a detectar candidatos prometedores con credenciales menos convencionales.
  • Junto con los gobiernos, los educadores podrán utilizar datos personales, académicos y profesionales para asegurarse de que los estudiantes se beneficien con los cursos que eligen.
  • La IA podría mejorar el aprendizaje adaptativo y personalizado mediante la identificación de factores o indicadores de éxito para cada estudiante.
  • La IA podría capacitar a los estudiantes proporcionándoles control sobre su aprendizaje y retroalimentación sobre sus preferencias cognitivas y de comportamiento.
  • Los profesores podrán evitar tareas administrativas que requieren mucho tiempo, como supervisar y responder preguntas de rutina. Así, los maestros tendrían más tiempo para orientar y entrenar a los estudiantes.
  • Los avances en reconocimiento del lenguaje podrían expandir el uso de la IA para calificar trabajos más creativos, como ensayos y presentaciones.

El uso de la IA en la educación plantea preocupaciones legítimas sobre cómo se recolectan y usan los datos educativos, al igual que otros datos personales. Un riesgo potencial es que la IA pueda utilizarse para optimizar los mercados de trabajo sin tener en cuenta cuestiones sociales, tomar decisiones educativas en nombre de los ciudadanos y vender datos valiosos sobre las habilidades de las personas a empresas privadas o partidos políticos. Por lo tanto, proteger la privacidad de los datos de los individuos es crítico.




¿QUIERES DONAR TU CUERPO A LA CIENCIA?

Ciudad de México. 9 de octubre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). Cuando cursaba la preparatoria, Laura Echeverría solía bromear sobre la muerte con su familia. Ella y sus hermanos estudiaban en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y desde entonces la joven tenía tanto aprecio y respeto por su universidad que entre risas decía: "Cuando me muera voy a donar mi cuerpo a la UNAM, para que los estudiantes de medicina no anden penando por cuerpos". Hace ocho meses, Laura se inscribió formalmente en el Programa de Donación de Cuerpos de la institución.

Imagen cortesía del Programa de Donación de Cuerpos UNAM.

En China, Laura sería conocida como una maestra silenciosa, una persona que después de su muerte permite a los estudiantes practicar un trasplante de riñón, antes de realizar el procedimiento en un paciente vivo, o hace posible a un grupo de investigadores conocer la anatomía de un hígado graso.

Los maestros silenciosos regalan conocimiento y a la vez regalan vida, pues los jóvenes médicos podrán operar con mayor seguridad si practican en un modelo tan parecido a lo que encontrarán en la sala de cirugía de un hospital.

Diego Pineda, coordinador del Programa de Donación de Cuerpos.

Por fortuna, Laura no es la única maestra silenciosa en México, mil 430 personas decidieron donar sus cuerpos al morir y están inscritas en el Programa de Donación de Cuerpos de la UNAM.

Esta es una cifra esperanzadora, considerando que el programa inició hace dos años con 27 donadores inscritos, explica Diego Pineda Martínez, jefe del Departamento de Anfiteatro de la Facultad de Medicina de la UNAM y responsable del proyecto.

Durante el Primer Congreso Internacional de Donación de Cuerpos, Diego Pineda compartió los avances y retos que tiene por delante el Programa de Donación de Cuerpos que arrancó en 2016 en la UNAM.

 

Dos pasos para donar

Un cuerpo solo se puede donar en vida. Las personas que deciden donar su cuerpo a las ciencias médicas tienen que estar conscientes e informadas de su decisión. Por eso, en el Programa de Donación de Cuerpos de la UNAM es necesario que las personas con intención de donar reciban una charla por parte del equipo de trabajo.

“Hay gente que llega al programa tan entusiasmada por donar que quiere firmar de inmediato. Nosotros les decimos que nos permitan primero explicarles en qué consiste y que nos puedan dar su consentimiento realmente informados, y que si después de la plática lo quieren, pueden decidirlo allí mismo o pueden llevarse los papeles a su casa para tomar la decisión con calma”, explica Diego Pineda.

De hecho, este procedimiento cambió de 2016 a la fecha, antes se requerían tres pasos para inscribirse en el programa como donador de cuerpos, pero ahora solo se requieren dos: la inscripción electrónica y asistir a la charla. Esto mejoró gracias a los comentarios de los donadores, quienes externaron al equipo del programa que el procedimiento para inscribirse como donador era muy burocrático, pues en ocasiones tenían que ir a la universidad dos o tres veces.

“Algunos tenían que regresar dos o tres veces a la facultad y muchos nos decían, 'oye, me hago tres horas de camino y todavía tengo que volver varias veces'. También nos topamos con que muchos donadores tienen alguna enfermedad o están en silla de ruedas y es todavía más difícil que se trasladen. Ahora solo tienen que venir una sola vez y en algunos casos se pueden hacer visitas a los donadores que no se pueden trasladar”, comenta el médico.

Otra de las mejoras que tuvo el programa fue delimitar instalaciones propias, salones cómodos en los que los médicos y abogados puedan charlar con los donadores sin tener un escritorio frente o sin que las personas que quieren donar tengan que pasar por el anfiteatro, pues el programa depende del Departamento de Anfiteatro.

Con este logro, el equipo de trabajo, los donadores y sus testigos pueden platicar sobre el proceso de donación en una pequeña sala con sillones verdes.

Los testigos son una parte muy importante del proceso, señala Diego Pineda. El médico dice que durante dos años de trabajo han observado que los mexicanos respetan mucho las decisiones que sus seres queridos toman en vida, en relación al destino de su cuerpo al morir, siempre y cuando estén enterados de cuál era su voluntad.

El coordinador del programa explica que muchas veces los familiares no simpatizan con la donación de cuerpo completo, pero que al escuchar la plática comprenden las razones y respetan la decisión del donador. También sucede que después de escuchar cómo es el proceso de donación y del trato que se le da al cuerpo donado deciden donar ellos también.

 

Treinta maestros para miles de estudiantes

De los mil 430 donadores inscritos en el programa, 515 son hombres y 915 mujeres, y la mayoría tiene entre 50 y 70 años de edad, algo que sorprende un poco a Diego Pineda, pues en otros países son los jóvenes quienes más se inscriben en los programas de donación.

Otro fenómeno que lo sorprende es que en México la mitad de los donantes están solteros, 38 por ciento casados, siete por ciento viudos y cinco por ciento está en unión libre, pero en otros países la mayoría de los donadores son personas que han enviudado. El médico comenta que incluso vienen parejas o familias juntas para inscribirse al programa de donación.

Cuando una persona inscrita en el Programa de Donación de Cuerpo fallece, sus familiares dan aviso al equipo de trabajo de la UNAM, quienes se hacen cargo del traslado del cuerpo y, en su caso, de la incineración del donador.

Al día de hoy, el programa ya ha recibido en sus instalaciones a 30 maestros silenciosos, 30 cuerpos que permiten a los estudiantes tener una formación de excelencia.

Cada semestre llegan dos mil alumnos de nuevo ingreso a la Facultad de Medicina, en total, la licenciatura tiene aproximadamente nueve mil estudiantes y los médicos que cursan una especialidad después de la licenciatura son casi 11 mil. Gracias al Programa de Donación de Cuerpos, muchos de estos alumnos podrán elevar su nivel de destreza para la atención real de los pacientes, se podrán probar nuevos procedimientos quirúrgicos con seguridad y se podrá investigar la anatomía de los mexicanos, detalla Diego Pineda.

Y aunque 30 cuerpos suena poco es solo el inicio, pues la Facultad de Medicina tiene capacidad para trabajar con 800 cuerpos y el objetivo es colaborar con otras instituciones para que puedan también apoyarse con las donaciones.

De hecho, el programa ya colabora con diferentes instituciones, como el Instituto Nacional de Cancerología, para estudiar los cuerpos y conocer más de las enfermedades.

 

Trabajo de psicólogos, abogados y más

En el Programa de Donación de Cuerpos trabajan diseñadores, abogados, antropólogos, psicólogos, tanatólogos y programadores. Este es uno de los aspectos que más enorgullece a Diego Pineda.

Por ejemplo, los programadores diseñaron el sistema de registro electrónico que permite reunir el historial clínico de los donadores, pues muchos no tienen expediente clínico por tener servicios de salud privados y otros no tienen expediente completo, pues han sido derechohabientes de diferentes sistemas de salud —IMSS, ISSSTE, Seguro Popular.

Pero el programa no es lo único importante, los abogados se aseguraron de que esta base de datos cumpla con todos los requisitos de las leyes de protección de datos personales.

Por otro lado, psicólogos y psiquiatras evalúan a las personas con enfermedades mentales que quieren donar, para establecer si están en pleno uso de sus facultades mentales y no existe un tipo  de coerción para que donen. Así todos los especialistas cumplen una función fundamental en el programa.

 

Regresamos a la tierra

“Las personas que en vida donan su cuerpo para la ciencia y para la investigación merecen ser reconocidas”, dice Diego Pineda.

Y la forma en que el Programa de Donación de Cuerpos quiere reconocer a los donadores es con el proyecto Siembra el futuro. El logo del programa es un árbol que representa vida, y por cada persona que done su cuerpo, se sembrará un árbol dentro de un memorial con los nombres de los donadores que deseen quedar inmortalizados en ese bosque de vida.

“Logramos conseguir el terreno, ya está autorizado, será a un lado de la biblioteca. Como la universidad es patrimonio de la humanidad no se pueden realizar construcciones sin seguir un riguroso procedimiento, pero eso ya se hizo y la obra ya está por iniciar”, comenta el coordinador del programa.

Laura Echeverría sabe que en ese memorial habrá un espacio para su nombre y no duda en platicar a sus conocidos para animarlos a ser donadores.

 

“En un cementerio somos olvidados, se nos recuerda solo en fechas especiales. También eventualmente somos olvidados en el pensamiento de la gente. Entonces, una manera de seguir vigente, de perdurar, de dejar un legado, de ayudar y apoyar es donar el cuerpo. Así todas las partes de nuestro cuerpo van a ser respetadas, tratadas con dignidad y servir para la educación o para la investigaciones de muchas cosas buenas, para personas que tal vez ni vamos a conocer, pero vamos a ayudar. Yo les digo a las personas que lo hagan, porque es una garantía de ayudar, así que hay que hacerlo con ganas”.




FÍSICA Y FICCIÓN: LITERATURA QUE ROZA LA REALIDAD

Monterrey, Nuevo León. 8 de octubre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). Inspirado por los grandes científicos y su gran legado, así como por sus deseos de redactar cosas más allá de la rigurosidad académica y la terminología compleja, Carlos Ruiz Suárez escribió el libro titulado Física y ficción, donde busca romper los límites de la imaginación y la realidad, combinando datos biográficos de famosos eruditos de la ciencia con situaciones totalmente de la pluma del autor.

 

“Hace unos años escribí un cuento sobre un físico que se llama Foucault, que fue quien creó esta idea de la rotación de la Tierra con un péndulo, que se llama el Péndulo de Foucault. Estaba en París y escribí un cuento sobre el personaje, bastante biográfico, explicando en palabras sencillas en qué consiste el experimento, pero con ficción. Con la ficción es como se teje la historia. No sucedió exactamente como se cuenta en el libro, pero sí cuidé todos los demás datos”.

 

Una vez concluido este libro, el autor lo dio a leer a algunas personas, a las que les gustó. Tras eso, continuó escribiendo, incluyendo a personalidades como Newton, Marie Curie, Einstein, famosos por su obra en el campo científico.

 

“En el libro se presentan 10 cuentos, con narraciones sobre algunos de los físicos que todos deben de conocer en su formación.  Me tomó varios años, y descubrí muchas cosas. Me puse a leer y encontré que la hija de Marie Curie vivió 104 años, a diferencia de su hermana que murió de cáncer, como su mamá. Entonces decidí que ese cuento lo iba a escribir ella, y en el libro está en primera persona”.

 

El libro fue publicado por la Editorial Anillos de Luna, la cual fue fundada por el mismo Carlos Ruiz Suárez, y en la que tiene pensado publicar otros libros, así como a otros autores.

 

De científicos, por un científico… y para todo público

El libro Física y ficción consta de 10 cuentos, donde los físicos son los protagonistas y la ficción el hilo conductor. Además, cuenta con ilustraciones realizadas a mano por la artista gráfica Samantha Torres y puede adquirirse en este  enlace. https://www.revistac2.com/libreria/

 

“Los estudiantes de química, física, biología, los investigadores, son el público que más va a disfrutar el libro. Sin embargo, para mi sorpresa, lo han leído personas que no están en la ciencia y les ha gustado mucho. Creo que es para todo público, porque no es técnico, son cuentos que tienen historias que atrapan”.

 

Y es que Carlos Ruiz no es ajeno a las ficciones que escribe, pues él mismo forma parte de la comunidad científica. Es doctor por la Universidad de Waterloo en Canadá, es investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), unidad Monterrey, además de pertenecer, en nivel III, al Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

Sobre el reto de crear historias que no pasaron más que en la inventiva de su pluma, pero con personajes que valoraban mucho la rigurosidad y el apego total a los hechos, el autor comenta: “Esto es un experimento, a final de cuentas soy un físico experimental. Y no sé cómo podría explicar el proceso de creación de una obra así. Es como Boltzmann, que es el padre de la entropía y aparece en el libro, porque la vida es una constante lucha contra la entropía. Al estudiarlo, me di cuenta de que había estado en 1906 en la misma ciudad que James Joyce (escritor irlandés, autor de Ulises), y decidí que Joyce lo narrara. Ahí está la ficción, porque creo que jamás se conocieron”.

 

Recrear a los personajes, toda una ciencia

La trayectoria académica de Carlos Ruiz siempre lo ha tenido ligado a las teorías más complejas que desarrollaron sus personajes, pero salirse de ahí y, en cambio, adentrarse a descubrir a los actores principales desde la literatura, fue toda una experiencia.

 

“A Newton le va particularmente mal en el cuento que escribí sobre él. Newton es una persona que tuvo logros en la física y que aún utilizamos, pero es el arquetipo de un científico ambicioso y cruel, nada humano. Eso no lo sabía hasta que me puse a investigar sobre él, y por eso no escondo esa parte oscura”.

 

Conocer las teorías científicas de los personajes no fue suficiente, pues tuvo que investigarlos otra vez, pero ahora desde una perspectiva humana y personal.

 

“A uno de los científicos que más admiro es Maxwell, porque a mí una de las teorías que más me gustan es la electromagnética, que es la más excelsa que se ha hecho. Entonces ese es mi personaje favorito y, por tanto, es un cuento muy bonito”.




CIENCIA POR MI CIUDAD, JUVENTUD E INNOVACIÓN

Ciudad de México. 2 de octubre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). Con el objetivo de fomentar el interés de los jóvenes por la ciencia, tecnología e innovación, el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, AC, en colaboración con la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación, crea el programa Ciencia por mi Ciudad.

Este proyecto forma parte de las múltiples actividades que integran a la Red Nacional de Innovación Social del Foro Consultivo y está dirigido a estudiantes de segundo y tercer grado de educación media superior de los ocho subsistemas educativos de la Ciudad de México, a quienes invitan para el desarrollo de propuestas relacionadas con temas de interés para sus comunidades.

Tales temas incluyen educación, salud, energía, agua, alimentación y medio ambiente, y sus propuestas deben alinearse a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, Laura Villavicencio Pérez, titular de Proyectos Estratégicos del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, explicó que el valor agregado de este proyecto se centra en el estudiante y en el acompañamiento que se le brinda.

 

“Le damos prioridad al desarrollo cognitivo y a sus habilidades socioemocionales, independientemente del subsistema al que asistan. Queremos que los alumnos se interesen por identificar problemáticas de sus comunidades para que puedan crear estrategias de solución”.

 

¿En qué consiste?

Ciencia por mi Ciudad es un programa de formación integral que complementa actividades de las instituciones de educación superior y que tendrá una duración máxima de doce meses.

Este programa se llevará a cabo bajo un sistema de tutorías, a través de herramientas que sean aplicables y útiles en el campo laboral, académico y personal, donde además contarán tanto con actividades presenciales en las instalaciones de su institución como virtuales.

Al final de este proyecto, los estudiantes más destacados en sus propuestas tendrán una presentación y evaluación a través de un evento de difusión y comunicación pública de la ciencia en la Ciudad de México.

 

“Generalmente los jóvenes tienen pocas oportunidades de participar en la solución de los problemas que afectan a sus comunidades, así que esta es una de ellas. Queremos que se animen y hagan su mejor trabajo”.

 

Fases del proyecto

A través de este nuevo foro, el cual será lanzado este mes, más de 10 mil estudiantes de educación media superior de segundo y tercer año tendrán la oportunidad de realizar actividades integrales de difusión mediante sus propuestas para mejorar su comunidad.

De acuerdo con la especialista, esta actividad se desarrolla en tres fases principales, las cuales incluyen en primer lugar actividades virtuales con cobertura masiva de alumnos.

En segundo lugar, actividades presenciales y de seguimiento en cuatro instituciones de educación superior ubicadas en los cuatro puntos cardinales de la Ciudad de México.

“Elegimos la FES Zaragoza, el Instituto Tecnológico de Gustavo A. Madero, la Universidad del Valle de México en el sur y la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Cuajimalpa, donde alrededor de estas cuatro sedes es donde se van a desarrollar las sesiones presenciales”, explicó Laura Villavicencio.

En tercer lugar, los alumnos participantes tendrán la oportunidad de tener movilidad académica y cultural. Además contarán con un sistema de seguimiento por estudiante que permitirá conocer su desempeño en las diferentes etapas de este programa.

Para no afectar el trabajo cotidiano de las instituciones sedes, las sesiones presenciales serán sabatinas, de esta manera no interferirán con las actividades de la semana y darán mayor atención a los estudiantes.

 

“Queremos que este programa sea un motivo inspiracional para que los chicos se vean y se sientan útiles en la resolución de problemas que hay en la ciudad, en sus comunidades en general. No los vamos a dejar solos, es por eso que los animamos a que exploten su talento con nosotros”.

 




ENTRE LA EDUCACIÓN Y LA DIVERSIÓN

Mario Pacheco

Monterrey, Nuevo León. 12 de septiembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). En México, 60 por ciento de la población se declara usuaria del Internet y los jóvenes de 12 a 24 años hacen uso de la red en un porcentaje cercano a 85 por ciento, según señala el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Dato añadido es que tres de cada cuatro usuarios de teléfonos móviles cuentan con un dispositivo inteligente (gadget), en el cual pueden realizar funciones adicionales a las de llamadas y mensajería SMS, como la toma de fotografías, grabación de audios, consultas en Internet, así como contar con un sistema de geolocalización.

Pero ¿qué tanto impacto tienen las también llamadas "tecnologías de la información" en el aprendizaje de los alumnos? ¿Están los programas educativos listos para conducir a las nuevas generaciones?

 

Metodología, necesaria para un buen uso de la tecnología educativa

La Agencia Informativa Conacyt tuvo la oportunidad de dialogar con el doctor en comunicaciones con orientación a tecnología educativa por la Universidad de Pensilvania, Mario Luis Pacheco Filella, especialista en procesos de innovación del aprendizaje, su diseño instruccional y la extensión de oportunidades educativas.

“La tecnología educativa es el sistema que integra los procesos de comunicación con los procesos de aprendizaje. Actualmente existe una enorme confusión, pues se dice ‘tecnología educativa’ y la gente piensa en computadoras, celulares, cuando en realidad se refiere a la manera en que vas a diseñar tu proceso de aprendizaje centrado en el alumno, de tal manera que integre procesos de comunicación con el aprendizaje”.

El doctor Mario Pacheco Filella asegura que una reforma es como un parche para la educación.

Por eso, Pacheco Filella encuentra necesario distinguir las tecnologías de otros elementos del proceso educativo, pues no se remiten únicamente al soporte o al apoyo, sino que son pieza clave en el aprendizaje.

“Las tecnologías no son herramientas, son procesos tecnológicos que te permiten investigar, navegar, discernir instrumentos, comunicarte. Depende del tipo de investigación que requieras, ya que todas son diferentes. Ese es el punto: ¿cómo se lo damos al alumno?”.

Sin embargo, el también fundador y director editorial de la revista de investigación de la Universidad Metropolitana de Monterrey cree que no es suficiente la modificación superficial de los modelos de educación, puesto que los problemas son más profundos.

“En vez de revisar los procesos, la metodología que se utiliza, caemos en las reformas, y una reforma sigue siendo un parche. Pero los países que están funcionando son los que han reinventado su sistema educativo. Y si no sabemos qué tipo de mexicanos queremos formar, mucho menos el tipo de conocimientos”.

 

Rediseño de programas educativos... y de los exámenes

"Tenemos que migrar hacia otro tipo de evaluaciones, a proyectos colaborativos que incluyan las nuevas tecnologías. Muchos se quejan de que los alumnos copian, y creo que un examen que se copia en su realización, es digno de ser copiado. Por eso necesitamos un rediseño, no solo del programa, sino de las formas de evaluar. Aquí es donde nos ponemos a pensar: ¿por qué un maestro establece los parámetros de un proyecto, si él no es quien lo estuvo elaborando?".

Pero dotar de tecnología a los estudiantes no augura un mayor aprendizaje o una sinergia entre el programa educativo en curso y las nuevas tecnologías, ya que hace falta capacitar a los elementos que harán uso de ellas.

"Podría decirte que dar la tecnología a los alumnos sin tener una metodología clara, es como darles una cajita feliz. El sistema debe de incluir cuál es el rol del docente para que el alumno construya conocimiento, ¿qué le damos para que sea él quien construya conocimiento? Es complejo el problema".




INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA EL FUTURO DE MÉXICO

Ciudad de México. 11 de septiembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt).- En el marco de la Semana Nacional del Emprendedor 2018 se presentaron los resultados del reporte Hacia una estrategia de IA en México: aprovechando la revolución de la IA, en el que se realizó un mapeo del ecosistema de inteligencia artificial (IA) de México.

La elaboración del informe fue comisionada por la Embajada Británica en México a C Minds y estuvo financiado por el Fondo de Prosperidad del Reino Unido. El desarrollo de la investigación fue una labor conjunta entre C Minds y Oxford Insights, organización que provee de asesoría en sectores estratégicos a gobiernos de todo el mundo.

“Realizamos entrevistas personalizadas con más de 68 personas clave de los sectores industria, academia, sociedad civil, startups, entre otros (…) Lo más relevante de este reporte son las recomendaciones de política pública que hacemos al gobierno de México para que nuestro país pueda ser pionero en el desarrollo de esta tecnología”, dijo Cristina Martínez, líder del laboratorio de inteligencia artificial para el bien social de la agencia de innovación C Minds.

 

Fortaleza digital

Según cifras del reporte, México ocupa el lugar 22 de entre 35 naciones en el índice de preparación para la inteligencia artificial. Entre las fortalezas de nuestro país, se enumera la infraestructura digital, que se traduce en buenas condiciones para trabajar con los datos necesarios para esta materia.

El reporte Hacia una estrategia de IA en México: aprovechando la revolución de la IA puede descargarse en el portal de C Minds.

Asimismo, el documento reveló que dentro de las dos próximas décadas, 19 por ciento de los empleos en México, es decir, 9.8 millones de puestos, pueden llegar a ser afectados por la automatización de procesos. Las afectaciones de la entrada de sistemas automatizados podría ir desde su implementación como herramienta para el trabajador, hasta llegar a reemplazar completamente la mano de obra.

 

“La palabra afectación es lo suficientemente ambigua y no necesariamente significa el reemplazo, significa simplemente que los trabajos van a cambiar, pueden mejorar o pueden sí tener, en menor medida, algún tipo de desplazamiento”, apuntó Cristina Martínez.

En el reporte se argumentan las razones por las que es necesario que México invierta en el desarrollo de inteligencia artificial, pues de esa manera se lograrían cambios en la economía y en la sociedad al apoyar el talento local que innove en el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial.

“No podemos hablar de inteligencia artificial si no se le brinda a la población la capacidad, a través de STEM, de generar los algoritmos para trabajar con datos de inteligencia artificial. Si se quiere diversificar la fuente laboral y los trabajos, se tiene que hacer un esfuerzo desde la base, donde se den habilidades digitales desde la educación básica”, expuso Rodrigo Félix, director de política de anticorrupción, competencia, digitalización y estado de derecho de la Embajada Británica en México.

La Semana Nacional del Emprendedor permanecerá abierta al público hasta el viernes 14 de septiembre. El visitante encontrará herramientas para mejorar sus habilidades empresariales y de innovación, así como el estand del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), en donde se presenta la extensa oferta académica enfocada en desarrollo científico.






ENTRE LAS NEUROCIENCIAS Y EL ARTE

Ciudad de México. 28 de agosto de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). Mostrar la relación entre neurociencias y arte simboliza un viaje interdisciplinario y transformador. A partir de la divulgación, el trabajo clínico y la investigación, el Grupo Interdisciplinario en Neurociencias y Arte, A.C. y la revista digital Neurociencias 30 días reflejan la intersección entre ambas disciplinas.

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, la maestra Ariadne Hernández Sánchez, directora general de la organización, comentó que el estudio integral del arte y la ciencia ayudan a comprender funciones del cerebro y el sistema nervioso.

Asimismo, la doctora Lucía Ledesma Torres, directora general de la revista y coordinadora de proyectos en el grupo, describió que su objetivo reside en divulgar las bases neurobiológicas de la apreciación estética y la creación artística en el ámbito de los avances más recientes de las neurociencias.

La apreciación del arte apunta a imágenes y sensaciones que percibimos como construcciones en el cerebro, indicaron las expertas, además a la hora de crear incorporamos experimentos entre elementos audiovisuales y procesos neurofisiológicos.

Con cuatro años de consolidación, desarrollan cursos, talleres y proyectos de investigación en colaboración con el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre, Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav), Museo Nacional de Arte (Munal), Museo del Estanquillo, Museo del Palacio de Medicina/UNAM, Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (Comecyt) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a través del Instituto de Fisiología Celular, el Centro de Ciencias de la Complejidad, la Facultad de Medicina, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y la Coordinación de Estudios de Posgrado.

 

El reflejo del arte

Todo lo referente a las neurociencias se desglosa en tópicos de variantes disciplinas que la revista Neurociencias 30 días consigue ensamblar en un compendio de artículos revisados estrictamente por un comité editorial de especialistas en el campo.

Cada artículo busca transmitir de forma amena los conocimientos sin perder el rigor y atractivo, recalcó la directora de la revista, Lucía Ledesma.

La revista abarca áreas de la neuropsicología, neuroanatomía, neurología, neuroética, neuroestética, neurocirugía, neuropsiquiatría, neurobiología y psiquiatría.

Además, las actividades de divulgación promueven el diálogo entre las neurociencias y sus aplicaciones artísticas, forjando estrategias mixtas con objetivos específicos de rehabilitación y, a su vez, como instrumentos de recreación.

El público puede asistir algunos fines de semana a los diferentes recintos del Museo del Estanquillo, el Museo Nacional de Arte y el Palacio de la Escuela de Medicina, donde descubren conferencias, talleres y exploraciones artísticas entre la música, la danza, la pintura y las neurociencias.

Por otro lado, Neurocasineros Libres es una agrupación autónoma con la que se han logrado conjuntar varias actividades, donde destacan las neurociencias y su relación con la danza popular (salsa casino).

Las expertas señalaron que todas las actividades son abiertas al público en general y estriban la creación, estimulación, mantenimiento y rehabilitación cognitiva a través del arte.

Directora del grupo Ariadne Hernández y directora de la revista Lucia Ledesma.

De igual forma, han logrado incorporar demostraciones de terapia asistida con animales de compañía, en la que participa una mascota canina (NeuroHarley el perrito Pug) con entrenamiento previo, misma que apoya en el tratamiento de los pacientes para estimular sensaciones táctiles, percepción sensorial y problemas de adaptación y comunicación. 

 

El arte en la rehabilitación

La rehabilitación bajo la mirada artística favorece de manera integral las funciones neuropsicológicas y psicológicas de los pacientes.

La doctora Lucía Ledesma explicó que han logrado focalizar el quehacer en la clínica en intervenciones de seis meses intensivos de duración en pacientes con múltiples afecciones del sistema nervioso central.

El proyecto de rehabilitación neuropsicológica consiste en disponer el arte como herramienta complementaria para la intervención y rehabilitación de pacientes según su diagnóstico clínico.

“El arte da lugar a una serie de actividades cerebrales que están relacionadas con el acto de crear. Las manifestaciones artísticas pueden orientarse como técnicas facilitadoras de rehabilitación y estimulación en personas con daño o afección neurológica”, indicó la maestra Ariadne Hernández.

La doctora Lucía Ledesma explicó que los métodos de rehabilitación involucran procesos neuropsicológicos como el de memoria, lenguaje, percepción, funciones ejecutivas, entre otras.

Al mismo tiempo, el arte favorece elementos psicológicos para una rehabilitación integral relacionados con el trabajo en grupo y las relaciones interpersonales, lo cual ayuda a la recuperación individual y grupal de los pacientes.

El Grupo Interdisciplinario en Neurociencias y Arte y la revista neurocientífica Neurociencias 30 días han logrado unir a especialistas en arte con los expertos en neurociencia, dando lugar a una serie de actividades y experiencias plasmadas en la ejecución de proyectos de investigación científica y labor divulgativa.

Su quehacer permite entablar una visión de conjunto para respondernos distintos tipos de preguntas relacionadas con los misterios de nuestra mente.

Ante los cuestionamientos y experiencias, las expertas recalcaron que el siguiente paso del grupo es la investigación y publicación de los resultados que han encontrado en los proyectos desarrollados.




SABER MÁS... LA PRIMERA NOVELA DE CIENCIA FICCIÓN MEXICANA

La novela Eugenia: esbozo novelesco de costumbres futuras, escrita en 1919 por el medico yucateco Eduardo Urzaiz, representa una de las primeras novelas mexicanas de ciencia ficción. El título describe el interés del autor por la eugenesia, ya que el nombre Eugenia tiene sus raíces del griego eu: bien, correcto y genia: origen. Es decir, significa ‘bien nacido’. No es casualidad que Urzaiz eligiera el nombre de Eugenia, ya que contiene una propuesta eugenésica en su discurso. Algunos autores consideran que Eugenia es un trabajo pionero que anticipa un futuro en la organización social y el dogma científico.

Fuente : CONACYT




SABER MÁS... PETRICOR SE LE LLAMA AL OLOR QUE SE PERCIBE CUANDO LLUEVE

Con seguridad, cualquier persona habrá notado que cuando comienza a llover, puede percibirse un olor peculiar, fuera de los lugares cerrados. Dicho olor se denomina petricor y se produce cuando las moléculas derivadas de la descomposición de plantas o animales se unen con las superficies y se recombinan. Al caer la lluvia y el aire levantar las moléculas se percibe el aroma petricor, sobre todo si antes hubo un período largo de sequía.

 

El olor que se advierte cambia dependiendo del lugar. En las ciudades por ejemplo, las moléculas provienen del concreto y el asfalto; mientras que en el campo proceden de la tierra y las plantas. El nombre petricor se utilizó por primera vez para describir este fenómeno en 1964, por los científicos australianos Isabel Joy Bear y R. G. Thomas.

Fuente : CONACYT